Las ventas minoristas pyme en Argentina continúan en descenso. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), junio cerró con una caída del 0,5% interanual a precios constantes, y un 6,7% menos respecto a mayo. Este comportamiento confirma la desaceleración del consumo que se viene observando desde hace cuatro meses.
A pesar de este retroceso, el primer semestre del año muestra una mejora acumulada del 9,1% frente al mismo período de 2024, cuando las ventas habían caído un 17,2%. Sin embargo, los comerciantes advierten que esta recuperación no alcanza para revertir la tendencia general, marcada por la pérdida de poder adquisitivo y la baja circulación de clientes.
En el análisis por rubros, Alimentos y bebidas lideró con un alza del 1,8%, seguido por Farmacia (1,3%), Ferretería y materiales eléctricos (0,7%), Bazar y decoración (0,4%) y Perfumería (0,2%). Por el contrario, Calzado y marroquinería cayó un 5,2% y Textil e indumentaria bajó un 4,7%, siendo los sectores más golpeados.
El impacto del fin del programa Cuota Simple también se hizo sentir. Este sistema de financiamiento en cuotas era clave para sostener las ventas de bienes durables. En respuesta, CAME lanzó el plan Cuotas MiPyme, que permite ofrecer 3 o 6 cuotas con tasas promocionales, sin límite de monto, para los mismos rubros.
Los comerciantes encuestados reflejan una percepción mixta sobre la situación económica: el 58,3% cree que se mantiene estable, mientras que el 27,5% considera que empeoró. No obstante, el 50% tiene expectativas positivas para el próximo año, frente a un 7,8% que anticipa un panorama más negativo.
La venta online y las estrategias de precios agresivos ayudaron a sostener parte de la demanda, especialmente en sectores estacionales. Sin embargo, la fragilidad del consumo interno y la competencia digital siguen siendo desafíos para el comercio pyme, que busca adaptarse a un entorno económico incierto.
Redacción Diario Inclusión










