Maxi López volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras revelar que pidió adelantar el nacimiento de su hijo Lando para poder regresar a la Argentina y cumplir con sus compromisos profesionales. La confesión, realizada en una entrevista televisiva, generó una fuerte polémica y despertó críticas en redes sociales por la decisión tomada en uno de los momentos más sensibles de la vida familiar.
Lando nació el 31 de diciembre a las 9:22 de la mañana en Suiza, país donde reside Daniela Christiansson, esposa del exfutbolista y madre de su hija Elle, de dos años. Según contó López, el parto no se dio de la manera que la modelo sueca deseaba. Ella había expresado su intención de tener un parto natural, luego de haber atravesado una cesárea en su primer embarazo. Sin embargo, la situación terminó resolviéndose de otra forma.
De acuerdo al relato del propio López, el nacimiento estaba previsto originalmente para los días 19 o 20 de diciembre. Al llegar a Suiza, se encontró con un cambio de planes: el parto ya no sería programado, sino natural. Con el correr de los días y ante la falta de señales de trabajo de parto, el exjugador comenzó a sentir la presión de sus compromisos laborales en Buenos Aires, donde debía retomar su participación en MasterChef Celebrity y sumarse a proyectos en el canal de streaming OLGA.
“Hasta el último día me tuvo”, relató sobre la espera, y luego admitió que pidió a los médicos que realizaran una cesárea para adelantar el nacimiento. El bebé ya se encontraba a término, con nueve meses y dos días de gestación. Finalmente, el procedimiento se llevó a cabo y, según López, el parto se desarrolló sin complicaciones. Dos días después, la familia regresó a su casa en Suiza.
Poco tiempo más tarde, Maxi López tomó un avión de regreso a la Argentina para continuar con su agenda laboral, mientras Daniela Christiansson quedó en Europa atravesando el puerperio junto a sus dos hijos. “Me hubiese gustado disfrutar de mucho más”, expresó el exfutbolista, reconociendo la brevedad de su estadía tras el nacimiento.
La repercusión no tardó en llegar. En redes sociales, especialmente en X (ex Twitter), numerosos usuarios cuestionaron su accionar, señalando la falta de respeto hacia el deseo de la madre y criticando que haya priorizado el trabajo por sobre el acompañamiento familiar en los primeros días del bebé.
La confesión reabrió el debate sobre los límites entre la vida profesional y la personal, y sobre el peso de las decisiones que se toman cuando ambas entran en conflicto. Mientras Maxi López retomó su rutina mediática en la Argentina, la controversia continúa resonando y generando opiniones divididas en la opinión pública.
Redacción Diario Inclusión










