San Carlos volvió a ser protagonista de uno de los eventos culturales más representativos del oeste salteño con la realización de una nueva edición de la Feria Artesanal de los Valles Calchaquíes. El encuentro se desarrolló en un contexto complejo, marcado por las intensas lluvias que provocaron cortes parciales y demoras en las rutas de acceso a la localidad. Sin embargo, lejos de desalentar la participación, estas dificultades no impidieron que la feria se llevara adelante con una importante concurrencia de público.
Desde las primeras horas de la jornada, vecinos de San Carlos, localidades vecinas y turistas que se encontraban recorriendo la región arribaron al predio ferial, ratificando el fuerte arraigo que tiene esta propuesta cultural en la comunidad y su capacidad de convocatoria incluso en escenarios adversos.
Artesanos y productores, protagonistas del encuentro
La feria reunió a artesanos y productores de distintos puntos de los Valles Calchaquíes, quienes expusieron una amplia variedad de piezas elaboradas con técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación. Tejidos en telar, cerámica, trabajos en cuero y madera, orfebrería, productos regionales y propuestas gastronómicas típicas formaron parte de una oferta que puso en primer plano el valor del trabajo manual y la producción local.
Cada stand se convirtió en un espacio de intercambio, donde los visitantes pudieron conocer no solo los productos, sino también las historias y los procesos de elaboración que reflejan la identidad cultural de los pueblos vallistos.
Un espacio de encuentro cultural y comunitario
Además de la exposición y venta de artesanías, la feria contó con expresiones artísticas que acompañaron la jornada, generando un clima festivo y familiar. La música y las manifestaciones culturales locales aportaron un marco que reforzó el sentido de pertenencia y el encuentro entre vecinos y visitantes.
La Feria Artesanal de los Valles Calchaquíes se consolidó, una vez más, como un espacio que trasciende lo comercial y se posiciona como una herramienta fundamental para la preservación de las tradiciones y la promoción del patrimonio cultural de la región.
Balance positivo y proyección a futuro
Desde la organización destacaron el compromiso de los artesanos y del público que, a pesar de las dificultades en la transitabilidad de las rutas, decidió acompañar el evento. El balance fue ampliamente positivo, tanto por la convocatoria como por el impacto cultural y económico que genera la feria en la localidad.
La nueva edición reafirmó la importancia de seguir fortaleciendo este tipo de iniciativas, que no solo impulsan la economía regional, sino que también mantienen viva la identidad de los Valles Calchaquíes, demostrando que la cultura y la tradición pueden sobreponerse incluso a las inclemencias del clima.
Redacción: Diario Inclusión.










