El diputado nacional por Salta Pablo Outes quedó en el centro de la polémica luego de conocerse que faltó a 7 de las 14 sesiones realizadas en la Cámara de Diputados de la Nación durante el período legislativo 2025. El dato, difundido por relevamientos parlamentarios y replicado por distintos medios nacionales y provinciales, lo ubica entre los legisladores con mayor nivel de ausentismo del año.
Si bien el ausentismo no fue un fenómeno aislado —solo poco más de una cuarta parte de los diputados logró asistencia perfecta—, el caso de Outes llamó la atención por el peso político de las sesiones a las que no asistió y por el contexto en el que se produjeron esas ausencias.
No fue enfermedad ni licencia oficial
Según la información publicada, las ausencias de Outes no estuvieron vinculadas a problemas de salud ni a misiones oficiales, como suele ocurrir en otros casos. Por el contrario, diversas crónicas legislativas coinciden en que se trató de una decisión política deliberada, orientada a evitar dar quórum en sesiones donde se debatían proyectos sensibles para el Gobierno nacional.
En varias de esas jornadas se intentó avanzar con iniciativas vinculadas al financiamiento universitario, el presupuesto para el sistema de salud, la reversión de vetos presidenciales y otras medidas resistidas por el Ejecutivo. La falta de quórum fue, en más de una ocasión, el factor que impidió que los debates avanzaran.
El rol de Innovación Federal y el saencismo
Outes integra el bloque Innovación Federal, espacio que responde políticamente al gobernador salteño Gustavo Sáenz. Según los registros legislativos, este bloque fue uno de los que peor promedio de asistencia tuvo en la Cámara Baja, sin que ninguno de sus integrantes lograra presentismo perfecto durante el año.
Dentro del mismo espacio, la diputada Pamela Calletti acumuló seis ausencias —en su caso justificadas con licencia—, mientras que Yolanda Vega registró tres faltas. El desempeño general del bloque alimentó cuestionamientos sobre el compromiso parlamentario y la estrategia política adoptada frente a los debates nacionales.
¿A quién beneficiaron las ausencias?
La interpretación dominante entre analistas políticos y medios críticos es que la ausencia de Outes terminó beneficiando al oficialismo nacional, al impedir que prosperaran sesiones impulsadas por la oposición. De esta manera, el bloque evitó tener que pronunciarse públicamente en contra de proyectos con alto respaldo social, pero que implicaban confrontar con el Ejecutivo.
Esta estrategia —no votar para no pagar costos políticos— fue señalada como una forma indirecta de alineamiento con el Gobierno, aun cuando formalmente Innovación Federal se presenta como un espacio “dialoguista” y no oficialista.
Repercusiones en Salta y contraste con otros diputados
En Salta, el nivel de ausentismo de Outes contrastó con el desempeño de otros legisladores nacionales de la provincia que sí registraron alta presencia en el recinto, incluso con asistencia perfecta. Esta comparación profundizó las críticas desde sectores políticos, sociales y mediáticos que reclaman una defensa más activa de los intereses provinciales en el Congreso.
Para estos sectores, la ausencia reiterada en sesiones clave implica una pérdida concreta de representación, especialmente en un contexto de ajuste fiscal, recortes presupuestarios y redefinición de políticas públicas que impactan directamente en las provincias.
Un debate que excede a un solo diputado
El caso de Pablo Outes reabrió una discusión más amplia sobre el presentismo legislativo, la transparencia en las decisiones políticas y el rol real de los diputados en momentos críticos. Si bien el reglamento permite ausencias, el cuestionamiento apunta a la intencionalidad política detrás de esas faltas y a sus consecuencias institucionales.
En un Congreso atravesado por tensiones, negociaciones y sesiones fallidas, las ausencias dejan de ser un dato administrativo para convertirse en una herramienta política. En ese marco, la conducta de Outes durante 2025 quedó bajo la lupa y continúa generando interrogantes sobre a quién representan realmente ciertas decisiones —o silencios— dentro del recinto.
Redacción: Diario Inclusión.








