Nico Vázquez rompió el silencio y habló en profundidad sobre el fin de su historia de amor con Gimena Accardi, una relación que se extendió durante 18 años y que se convirtió en una de las más emblemáticas del ambiente artístico argentino. A seis meses de la separación, el actor decidió compartir detalles inéditos sobre el desgaste emocional, el proceso de toma de decisiones y el impacto personal que le dejó la ruptura.
En una entrevista, Vázquez describió el vínculo que mantuvo con la actriz como una relación profundamente unida, marcada por una conexión casi indivisible. “Fueron 18 años hermosos”, expresó, al tiempo que reconoció que esa intensidad también tuvo sus consecuencias. “Estábamos tan simbióticamente enamorados que nos olvidamos también de todo esto”, explicó, aludiendo a cómo la fusión emocional fue dejando de lado necesidades individuales.
El actor fue claro al señalar que la separación no fue repentina, sino el resultado de un proceso largo. “Veníamos mal hacía un tiempo largo y tenía procesado que en algún momento iba a llegar”, confesó. Según relató, ambos comprendieron que era necesario enfrentar la situación con honestidad y valentía, reconociendo que el amor y las prioridades personales habían cambiado con el paso del tiempo.
Vázquez también reflexionó sobre el momento en que las diferencias comienzan a hacerse visibles en una relación extensa. “Te empezás a desencontrar, empezás a tener otras necesidades, de un lado o del otro”, sostuvo, remarcando que el final fue una consecuencia natural de ese proceso y no el resultado de un conflicto puntual.
Tras la separación, el actor reconoció haber atravesado momentos difíciles, marcados por la soledad y la necesidad de reconstruirse emocionalmente. “Estoy aprendiendo a hacer todo de vuelta”, aseguró, al describir una etapa de introspección que, aunque dolorosa, le permitió reencontrarse consigo mismo. Hoy, afirmó sentirse bien y en una nueva etapa de su vida, incluso destacando el crecimiento personal de su expareja: “La veo y pienso que a los dos nos hizo bien”.
El impacto mediático de la ruptura fue otro de los aspectos que el actor abordó con franqueza. La exposición pública y la repercusión en redes sociales afectaron su bienestar emocional, al punto de reconocer episodios de ansiedad. “Hay que tener mucho cuidado, porque detrás de las noticias hay personas”, reflexionó, subrayando el peso que puede tener la opinión pública en situaciones íntimas.
Como detalle íntimo, Vázquez reveló un apodo que compartían en la privacidad: “Selva y Arturo”, en referencia a Selva Alemán y Arturo Puig, una pareja histórica del espectáculo nacional. Un símbolo del lugar que ocuparon como dupla dentro y fuera del escenario.
Con sus palabras, Nico Vázquez ofreció un testimonio sincero sobre el final de una relación extensa, dejando en claro que, más allá del dolor, el cierre de un ciclo también puede abrir la puerta a nuevas oportunidades personales.
Redacción Diario Inclusión










