La economía argentina atraviesa un escenario complejo en materia laboral y empresarial. Desde diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la presidencia, hasta octubre de 2025, el país perdió más de 20.000 empleadores, según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT). En paralelo, se destruyeron 194.000 empleos asalariados formales, parcialmente compensados por el crecimiento del trabajo independiente.
En noviembre de 2023 había 511.337 empleadores registrados, mientras que dos años después la cifra se redujo a 491.311. Esto implica una caída cercana al 4% del total de dadores de empleo, un fenómeno que refleja el cierre de miles de empresas y unidades productivas en distintos sectores.
El rubro más afectado fue el de transporte y almacenamiento, que perdió 4.948 empleadores, lo que representa una contracción del 12,6%. También se destacaron las bajas en los servicios inmobiliarios, con 3.007 cierres, y en los servicios de organizaciones extraterritoriales, que retrocedieron 12,2% en términos porcentuales.
El comercio, el sector más relevante de la medición, sufrió una merma de 3.902 empleadores, mientras que los servicios profesionales, científicos y técnicos perdieron 2.212. La agricultura y la construcción también mostraron retrocesos importantes, con 1.803 y 1.704 empleadores menos, respectivamente.
No obstante, hubo cinco actividades que lograron crecer en este período. Entre ellas, los servicios de asociaciones y personales, que sumaron 1.364 empleadores (3,4% de aumento), y las actividades administrativas, que crecieron 7,1% con 813 nuevas unidades productivas. También se registraron leves mejoras en la administración pública, minas y canteras, y suministro de electricidad y gas.
En total, se dieron de alta 2.243 empleadores en los primeros dos años de gestión, pero dejaron de existir 22.269, lo que arroja un saldo negativo de 20.026. La tendencia evidencia que el dinamismo de algunos sectores no alcanza para compensar la magnitud de las bajas.
El impacto también se refleja en el empleo formal. Según la base de la SRT, en noviembre de 2023 los empleadores daban trabajo a 9.840.290 personas, mientras que en octubre de 2025 la cifra descendió a 9.584.566. Esto significa que hay 255.724 empleados formales menos, un número superior al que registra el SIPA, aunque ambos relevamientos utilizan parámetros distintos.
La contracción del empleo y la pérdida de empleadores configuran un panorama desafiante para la economía argentina, donde la fragilidad del mercado interno y la presión de las importaciones siguen afectando la capacidad de sostener puestos de trabajo y empresas en pie.
✍️ Redacción Diario Inclusión










