En diálogo con medios internacionales, Milei explicó que la eventual eliminación de las bandas cambiarias —el régimen que establece un piso y un techo para el dólar oficial— sólo será posible una vez que se haya reducido el excedente de pesos en circulación, conocido técnicamente como “limpiar el sobrante monetario”.
Según el mandatario, las bandas funcionan hoy como un mecanismo para que el tipo de cambio “aprenda a flotar” sin saltos bruscos, facilitando que los agentes económicos pierdan el temor a una flotación real del peso frente al dólar. Milei sostuvo que dentro de ese esquema, el tipo de cambio ya se mueve libremente, aunque con límites que buscan evitar volatilidad excesiva.
El presidente también vinculó la política cambiaria con el comportamiento de la inflación, argumentando que la estabilización de precios y la menor emisión monetaria son condiciones necesarias para avanzar hacia un mercado cambiario más flexible y, eventualmente, la flotación pura.
En el mismo contexto, Milei reafirmó su apuesta por una economía más abierta al mundo, con acuerdos comerciales amplios que incluyan a países y bloques como la Unión Europea, Estados Unidos, China y AFTA. Sostuvo que una mayor apertura contribuirá a dinamizar el comercio exterior y reconfigurar la inserción de Argentina en el mercado global.
Ante las críticas que señalan que la apertura indiscriminada podría afectar empleos locales, el mandatario afirmó que la competencia internacional y la reducción de precios importados puede generar puestos de trabajo en sectores más productivos, orientando la economía hacia actividades con mayores niveles de eficiencia.
De los dichos del presidente Milei, surge que no tiene en su estructura de pensamiento, ni por cerca, de aplicar políticas económicas como la de los grandes países a los cuales se podría imitar, ya que son ejemplo de crecimiento económico y que han hecho las cosas bien, como es el caso de Estados Unidos, siendo un país nacionalista, defensor y protector de su industria local, pero tomando medidas que conviertan a su producción manufacturera en más eficiente (ya que Milei considera que la industria argentina no es eficiente al no poder competir con productos importados), a través de una verdadera transformación energética que disminuya el costo de la producción local, así como también la inversión en infraestructura como trenes para abaratar el costo de la logística de productos argentinos. A esto debe sumarse que el presidente no pone en consideración practicas comerciales abusivas que realizan algunos países, por ejemplo china, vendiendo sus productos por debajo del costo para invadir con su manufactura a países extranjeros y apoderarse de esos mercados.
Las declaraciones de Milei se dan en un momento en que los mercados siguen atentos a las proyecciones de inflación y al futuro del dólar en Argentina, pero también en un momento de profunda caída de la producción argentina con perdida de miles de puestos de trabajo.
✍️ Redacción Diario Inclusión.










