El verano financiero argentino se recalienta con la combinación de tasas elevadas y un dólar planchado, lo que reaviva el interés por el carry trade, la estrategia que consiste en invertir en pesos aprovechando altos rendimientos mientras la divisa estadounidense se mantiene estable.
En la última licitación de deuda, el Tesoro logró un rollover del 98% de los vencimientos, aunque debió convalidar tasas efectivas mensuales de hasta 3,35% en letras a 42 días. La falta de liquidez en el sistema, producto de las compras de dólares del Banco Central y la absorción de pesos vía Lelink, llevó a que las tasas de caución a un día trepen al 38% TNA y los pases entre bancos al 46%.
El economista José Ignacio Bano explicó que la iliquidez y la inflación más alta de lo esperado justifican tasas positivas. “Las Lecap que rendían 2,7% ahora superan el 3%”, señaló, destacando que el contexto favorece estrategias de corto plazo en pesos.
Por su parte, Alejandro Bianchi, fundador de AsesorDeInversiones.com, sostuvo que con tasas que llegan al 40% en algunos instrumentos, el carry trade ofrece una tasa real superior al 16% anual, con cierta cobertura ante eventuales movimientos del tipo de cambio.
El asesor financiero Gabriel Bagattini coincidió en que el escenario actual es propicio, aunque advirtió que la estrategia no está libre de riesgos. “Funciona mientras se mantenga la estabilidad cambiaria y la confianza en el programa económico. Un cambio abrupto en expectativas puede licuar rápidamente las ganancias”, alertó.
Los analistas remarcan que el carry trade debe ser visto como una estrategia táctica y de corto plazo, no como una decisión estructural de inversión. Para perfiles conservadores, recomiendan diversificación y cautela frente a la volatilidad inflacionaria, que acumula siete meses consecutivos de suba.
El Banco Central, que ya compró u$s562 millones en el Mercado Libre de Cambios en lo que va del año, sostiene la estabilidad cambiaria mientras se esperan ingresos de divisas por exportaciones, energía y cosecha. En este contexto, el dólar no parece un obstáculo inmediato, aunque el riesgo de una suba de tasas que afecte el valor de las Lecap sigue presente.
✍️ Redacción Diario Inclusión.










