En 2024, 21 de las 24 provincias argentinas redujeron su gasto real en educación, y 19 de ellas se ubicaron por debajo de los niveles de 2014. Así lo advierte el informe “Financiamiento provincial: análisis del presente en perspectiva de la última década”, elaborado por Argentinos por la Educación junto al IERAL de la Fundación Mediterránea.
El estudio muestra que la inversión educativa provincial alcanzó apenas el 3,84% del PBI en 2023, lejos del 6% establecido por ley. La inflación, el estancamiento económico y la pérdida del poder adquisitivo limitaron la capacidad de las provincias para sostener el financiamiento educativo en términos reales.
Desde la descentralización del sistema, las provincias concentran el 75% del gasto educativo y destinan cerca del 90% de esos fondos a salarios. Sin embargo, los ingresos docentes siguen deprimidos: en 2025, solo Chaco, Santiago del Estero y Río Negro lograron superar los niveles salariales de 2014.
En la región Pampeana, que concentra la mayor matrícula escolar, todas las provincias registraron recortes. El economista Osvaldo Giordano advirtió que la degradación del sistema educativo es consecuencia directa de la caída del PBI per cápita, la inflación y el aumento de la pobreza.
El fin del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que representaba hasta el 10% del salario bruto, agravó la situación. Solo algunas provincias pudieron absorber el impacto; otras 11 aplicaron recortes adicionales en infraestructura y programas escolares.
En Cuyo, todas las provincias —excepto San Luis— redujeron su inversión respecto a 2014. En el NEA, solo Chaco mostró una mejora sostenida. En el NOA, Santiago del Estero fue la única provincia con salarios docentes superiores a los de hace una década. En la Patagonia, Neuquén y Río Negro lideran en gasto y salarios, aunque con señales de estancamiento.
El economista Darío Rossignolo sintetizó el diagnóstico: “Se evidencia una pérdida de prioridad relativa de la educación en los presupuestos provinciales”. Aunque se proyecta una leve recuperación salarial en 13 distritos para 2025, 21 provincias seguirán por debajo de los niveles de 2023.
Alejandro Morduchowicz, otro de los especialistas consultados, remarcó que las respuestas provinciales han sido desiguales, lo que impide diseñar estrategias de largo plazo. La falta de una política federal de seguimiento presupuestario profundiza las brechas entre sistemas educativos.
El desafío de cara al futuro es doble: recomponer el poder adquisitivo docente y garantizar un financiamiento sostenible, sin depender de medidas coyunturales. La educación, relegada en la agenda pública, necesita volver a ocupar un lugar central en la planificación del desarrollo nacional.
✍️ Redacción Diario Inclusión










