Carlos Maslatón, reconocido por su estilo provocador y su mirada crítica sobre la economía argentina, volvió a sacudir el tablero con una declaración contundente: “El plan económico está muerto y vamos a ver la muerte oficial después del 26 de octubre”. La frase, pronunciada en una entrevista reciente, generó revuelo en redes y medios especializados.
Según Maslatón, el modelo actual no logró sostenerse ni en términos técnicos ni políticos. Señala que las medidas de ajuste, la falta de inversión productiva y la dependencia del dólar financiero han erosionado la base del programa oficial. “No hay plan, hay simulacro”, afirmó, en referencia a lo que considera una estrategia de marketing sin sustento real.
El analista también cuestionó la narrativa oficial sobre la supuesta recuperación. “No hay crecimiento, hay maquillaje estadístico”, disparó, y advirtió que los indicadores sociales y laborales muestran una caída sostenida que no se refleja en los discursos gubernamentales. Para Maslatón, el relato económico está desconectado de la realidad cotidiana.
En su análisis, el 26 de octubre aparece como un punto de quiebre. Esa fecha, posterior a la primera vuelta electoral, marcaría el momento en que el mercado y los actores institucionales reconozcan el fracaso del plan. “Después de las urnas, se acabará el blindaje discursivo”, anticipó, sugiriendo una posible corrida o reconfiguración del gabinete.
Maslatón no se limitó a la crítica: también propuso una salida. Planteó la necesidad de un modelo liberal productivo, con apertura comercial, baja de impuestos y fortalecimiento de la moneda nacional. “La dolarización es un delirio si no hay reservas ni confianza”, sentenció, diferenciándose de otros sectores de la oposición.
La entrevista completa circula en medios digitales y fue replicada por economistas, periodistas y dirigentes políticos. Mientras algunos lo acusan de oportunismo, otros valoran su capacidad para anticipar escenarios. Lo cierto es que su voz vuelve a instalarse como referencia incómoda en el debate económico argentino.
Redacción Diario Inclusión










