El mercado financiero argentino vivió una jornada marcada por la incertidumbre y la desconfianza. Pese a la aprobación del Presupuesto, los operadores no celebraron y la presión sobre el dólar derivó en dos hechos críticos: la tasa de caución diaria trepó al 140% anual y el Tesoro intervino con una fuerte venta de dólares.
La operación oficial quedó en evidencia por el volumen inusual de la rueda: se negociaron USD 902 millones, cifra que refleja la magnitud de la intervención para evitar que el dólar mayorista perforara el techo informal de $1.457. Analistas como Christian Buteler advirtieron que el costo de este control es elevado, ya que cada dólar vendido aleja al gobierno de cumplir con el vencimiento de USD 4.500 millones previsto para el 9 de enero.
La tasa interbancaria, que alcanzó el 140%, fue calificada como “impensable en cualquier economía normal”. Operadores señalaron que este nivel de tasas asfixia al crédito productivo y golpea directamente a las pymes, mientras que otros analistas remarcaron que la suba no responde a una escasez de pesos, sino a expectativas cambiarias hacia 2026.
Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, explicó que la flexibilización del esquema de bandas modificó las expectativas sobre el tipo de cambio nominal y real. Como esa corrección no se refleja en el dólar, la presión se traslada a las tasas, que funcionan como un premio por permanecer en pesos.
En paralelo, las reservas del Banco Central sufrieron una caída de USD 1.700 millones, atribuida oficialmente a necesidades bancarias de fin de mes. Sin embargo, en el mercado la explicación generó dudas y críticas, al considerar que este fenómeno no existía antes de la actual gestión.
Las acciones tampoco acompañaron. Aunque la rueda comenzó con subas moderadas, interpretadas como un guiño por la aprobación del Presupuesto, el entusiasmo se diluyó rápidamente. El mercado, según operadores, ya había descontado la noticia y ahora concentra sus preocupaciones en la consistencia del esquema financiero y cambiario.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, suma presiones para conseguir dólares: desde exigir liquidaciones inmediatas a provincias y concesionarios de represas, hasta presionar a bancos para aceptar depósitos en divisas no declaradas. Una estrategia que refleja la urgencia oficial frente a un escenario de reservas menguantes y tasas desbordadas.
✍️Redacción Diario Inclusión










