El Gobierno argentino avanza contrarreloj en la negociación de un crédito privado de hasta u$s5.000 millones mediante una operación de repo, luego de que se desmoronara la expectativa inicial de un préstamo de u$s20.000 millones con bancos de Wall Street. La iniciativa, liderada por Luis Caputo, se centra ahora en resolver la estructura de garantías exigida por las entidades financieras.
La Reserva Federal de Estados Unidos se retiró definitivamente del esquema, descartando el uso de activos del SOMA como colateral. Este rechazo, que generó tensiones internas en el Board de la Fed, obliga a los negociadores argentinos a rediseñar el andamiaje de protección, priorizando mecanismos que internalicen el riesgo en el sector privado.
En este contexto, estudios jurídicos de primer nivel como Allen & Overy Shearman, Sullivan & Cromwell y Cleary Gottlieb trabajan en la llamada “ingeniería de garantías”. Su objetivo es crear un marco contractual que permita cubrir hasta el 50% del monto en caso de default, sin vulnerar regulaciones de la Fed ni del FMI.
El repo aparece como una alternativa pragmática para reforzar reservas netas, que según el FMI se encuentran en terreno crítico con un saldo negativo de u$s16.000 millones. El Gobierno busca estabilizar el mercado cambiario y afrontar vencimientos inmediatos, incluyendo pagos por más de u$s4.500 millones en enero de 2026.
La operación enfrenta dos desafíos centrales: las garantías y la tasa de referencia. En repos anteriores, el Banco Central utilizó Bonos del Tesoro en dólares como colateral exclusivo. Ahora se evalúa recurrir a BoPreales ya existentes en la cartera del BCRA, evitando nuevas emisiones pero exponiendo al Central a riesgos de mercado.
El FMI observa de cerca las negociaciones. Kristalina Georgieva reiteró que cualquier flujo privado no puede subordinar los u$s60.000 millones adeudados bajo el Extended Fund Facility. Un desajuste podría reavivar tensiones y aumentar el riesgo país, que ya se ubica en torno a los 650 puntos.
Caputo presentará estos avances en su próximo encuentro con inversores a inicios de diciembre, destacando la venta de Derechos Especiales de Giro realizada por el Exchange Stabilization Fund, que permitió cumplir con el último pago al FMI. Sin embargo, la urgencia es palpable: el éxito del repo será clave para sostener la estrategia macroeconómica del Gobierno.
✍️ Redacción Diario Inclusión










