El esquema presentado por el ministro de Economía implica la compra de bonos por US$1.000 millones. Luego del anuncio cayó el riego país y los títulos Globales subieron en Wall Street.
El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció el inicio de un proceso de recompra de la deuda externa argentina por más de US$1.000 millones, con el objetivo de «devolver al país a un lugar de participación en el mercado de capitales». La medida apunta a avanzar en el proceso de desendeudamiento; promover la baja del riesgo país, que ya se ubica por debajo de los 2.000 puntos básicos; mejorar el perfil de deuda de mediano plazo; sumar títulos en dólares para futuros Repo y mejorar el precio del CCL y del MEP para achicar la brecha de los dólares financieros con el dólar oficial.
El anuncio de la recompra responde a una jugada que en los despachos oficiales insisten que no es aislada, que apunta a un doble objetivo. El admitido en público: mejorar el perfil de la deuda soberana en dólares, hoy con paridades muy bajas que hacen, entre otras cosas, que el riesgo país sea elevado. El otro objetivo y tal vez el más importante, ponerle un freno a la escalada de los dólares financieros (MEP y CCL, o contado con liquidación), cuya operatoria se hace justamente con la compra-venta de esos títulos de deuda.
Ambos habían pegado el salto en los últimos días para acercarse al dólar blue, que en lo que va del año sumaba un alza de 32 pesos. Si bien en el Gobierno desestiman el impacto del blue sobre la economía, los dólares financieros sí pesan dado que su repunte enturbia las expectativas y, por ende, una corrida cambiaria puede presionar sobre los precios. La abrupta escalada del MEP y el CCL, tras semanas de calma, puso a los funcionarios en alerta ante un eventual traslado a precios que complique la baja de la inflación que persigue el ministro de Economía, Sergio Massa.
A la recompra de bonos se sumó la decisión del Banco Central de subir las tasas de pases activas y pasivas para los bancos, a fin de que resulte más atractivo quedarse en pesos. La operación, lanzada mediante una resolución conjunta que instruye al BCRA, como agente financiero del Tesoro, a adquirir los títulos de deuda soberana por US$1.000 millones a precios de mercado, unos US$2.500 millones a valor nominal.
Los fondos para la operación son del Tesoro nacional y surgieron de «ahorros» de partidas como las que estaban destinadas a compras de energía, subsidios a las tarifas, entre otras. La oportunidad para recomprar se irá viendo según evoluciona el mercado, dijeron fuentes del Gobierno. La operatoria de recompra impactará en las reservas internacionales, admiten en los despachos oficiales. La doble jugada «estabilizadora» tiene detrás otro objetivo; un alza en las cotizaciones de los bonos soberanos que resulten atractivos para el calce de un Repo: un préstamo de algún banco internacional, una de las medidas que había anunciado Massa al inicio de su gestión.
Bonos incluidos
Un total de 11 bonos de la deuda externa argentina ingresarán en el proceso de recompra que anunció el ministro de Economía, Sergio Massa. El listado de esos títulos, junto con el procedimiento para efectuar la operación, forman parte de la resolución conjunta 1/2023, publicada ayer en el Boletín Oficial. Los instrumentos incluidos «se encuentran cotizando en el mercado secundario a bajas paridades, lo cual constituye una oportunidad de compra», según el texto oficial.
La iniciativa se concretará especialmente en los bonos Globales, con vencimiento en 2029 (GD29) y 2030 (GD30). Se trata de dos instrumentos que fueron emitidos en septiembre de 2020, luego de la reestructuración de la deuda con acreedores privados encabezada por el entonces ministro Martín Guzmán.
Ambos bonos fueron emitidos en dólares bajo ley de Nueva York y tienen vencimientos de intereses semestrales en enero y julio de cada año.
Por cómo fueron diagramados al momento de emitirse, estos instrumentos no tienen previsto grandes desembolsos en dólares en el corto plazo, y los montos comienzan a crecer a partir de 2025.










