En una semana marcada por señales de alivio financiero, el Gobierno argentino logró combinar respaldo internacional, liquidación récord del agro y baja de tasas para contener la presión cambiaria. El Banco Central redujo la tasa de pases pasivos a un día al 25%, mientras el dólar mayorista cayó por debajo de los $1.350, retornando a niveles previos a las elecciones legislativas.
El Tesoro habría aprovechado la calma para recomprar divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), con operaciones que rondarían los US$ 100 millones. Esta estrategia se da en paralelo al swap de US$ 20.000 millones con Estados Unidos y rumores de compra de bonos por parte del gobierno norteamericano, consolidando un blindaje financiero de corto plazo.
La liquidación del agro, que en apenas tres días alcanzó el cupo de US$ 7.000 millones bajo el régimen de retenciones cero, fue clave para fortalecer las reservas del BCRA. El tipo de cambio cripto también retrocedió más de 1,4%, y las cotizaciones paralelas como el MEP y el CCL mostraron caídas de hasta 2,5%.
La baja de tasas impactó en otros instrumentos como las cauciones, que descendieron al 22%, muy por debajo del 80% registrado a comienzos de mes. Desde la consultora 1816 señalan que el Gobierno aprovecha el respaldo externo para normalizar variables y contener el tipo de cambio spot.
En el segmento minorista, el dólar se ubicó en $1.312 para la compra y $1.367 para la venta, según el promedio del BCRA. El blue, por su parte, cerró en $1.405, mientras que el Banco Nación lo ofrecía a $1.360. La tendencia bajista se consolida, aunque persisten interrogantes sobre su sostenibilidad.
Con este combo de medidas, el Gobierno busca despejar el riesgo de default y sostener la estabilidad hasta octubre. La reunión entre Javier Milei y Donald Trump, sumada al flujo de dólares del agro, configura un escenario de optimismo financiero que podría tener impacto político.
Redacción Diario Inclusión










