La industria textil argentina atraviesa una de sus peores crisis en décadas: desde noviembre de 2023 hasta septiembre de 2025 se perdieron el 13% de los empleos y el 8% de las empresas, según un relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria (CIAI). En total, fueron 16.000 puestos de trabajo destruidos y 466 compañías cerradas.
El rubro de confección fue el más afectado, con 4.650 empleos menos y 203 empresas que bajaron sus persianas. En términos relativos, los sectores más golpeados fueron ropa interior y medias (-21%), ropa deportiva (-19%), confección de tejidos de punto (-19%) y confección de tejidos planos (-10%). Solo el segmento de bebés y niños mostró una leve recuperación (+1%).
El derrumbe se da en paralelo a un boom de importaciones, principalmente desde China, que desplaza a la producción nacional. Plataformas como Shein, Temu y AliExpress operan bajo el régimen puerta a puerta, con envíos fraccionados y menores controles aduaneros, lo que según la Fundación Protejer profundiza el deterioro de la industria local.
La producción textil cayó un 40% respecto de 2023, mientras que la capacidad instalada se ubica por debajo del 35%, de acuerdo con datos del INDEC. En el rubro prendas de vestir, la caída fue del 7,7% interanual frente a 2023 y del 12,1% respecto de 2024. El calzado también sufrió un desplome superior al 30% en los últimos dos años.
Con fábricas semiparadas y un mercado inundado de productos importados, la cadena textil se consolidó como el sector industrial más golpeado por la política comercial del Gobierno. Los empresarios advierten que, de no mediar medidas de protección, la crisis podría profundizarse aún más en 2026.
✍️ Redacción Diario Inclusión










