El presidente Javier Milei profundiza su estrategia de apertura comercial tras la aprobación del Parlamento europeo del acuerdo con el Mercosur. El pacto, que será firmado el 17 de enero en Asunción, abre un nuevo capítulo en la política económica argentina, con la posibilidad de rebajas arancelarias para el sector automotriz.
Sin embargo, los datos difundidos por el INDEC encendieron las alarmas en el sector productivo: la producción manufacturera se desplomó un 8,7% en diciembre, acumulando diez meses consecutivos de retroceso. Ningún subsector logró escapar de la tendencia negativa, con caídas drásticas en textiles (-22,7%), automotriz (-20,7%), maquinaria (-18,2%) y equipos e instrumentos (-14%).
Las cámaras empresarias advirtieron que la situación resulta “insostenible” para las pymes y reclamaron un diálogo urgente con el ministro de Economía, Luis Caputo, para discutir alternativas que permitan competir en igualdad de condiciones frente a los productos importados.
En paralelo, el Gobierno mantiene la defensa de la apreciación cambiaria del peso. Consultores privados señalan que, pese a las flexibilizaciones cambiarias, la administración no convalidará un dólar más alto y seguirá sacrificando otras variables para sostener la estabilidad cambiaria.
La estrategia aperturista también incluye negociaciones con Brasil para alcanzar un acuerdo de libre comercio automotriz dentro del Mercosur. El objetivo es reducir aranceles y abaratar precios locales, aunque el presidente Lula da Silva se muestra reticente y anticipa una negociación “muy compleja”.
Mientras tanto, Federico Sturzenegger continúa con la “motosierra” sobre las regulaciones. En reuniones con empresarios, el funcionario ratificó que se seguirá desmantelando normativas sectoriales bajo la premisa de que “lo único que sirve es competir”.
Los analistas proyectan que la economía podría crecer entre 3,5% y 5% en 2026, aunque advierten que el rebote será heterogéneo. Los sectores vinculados al consumo interno seguirán rezagados, con una masa salarial debilitada y sin señales de recuperación real en los ingresos.
✍️Redacción Diario Inclusión










