La influencer y periodista Nati Jota compartió con sus seguidores el detrás de escena de su reciente cirugía ocular para corregir miopía y astigmatismo. En un extenso relato publicado en sus redes, habló con franqueza sobre el proceso, sus inseguridades y la presión estética que siente en cada uno de sus pasos públicos.
Durante años, los anteojos formaron parte inseparable de su imagen en televisión y plataformas digitales. Para ella no eran solo una herramienta para ver mejor, sino un símbolo de identidad, un refugio y también un sello personal. “¿Qué pasa cuando ese escudo desaparece?”, expresó al reflexionar sobre cómo se ve a sí misma en esta nueva etapa.
En una historia de Instagram, Nati Jota confesó que desobedeció las indicaciones médicas y se delineó los ojos antes de tiempo, aun sabiendo que no debía hacerlo. “No debí haber hecho eso, me delineé. Todavía mi oculista no me había permitido, pero no aguanté la presión social… comentarios pasivo-agresivos diciéndome: ‘te quedaría mejor’, ‘te hace los ojos muy chiquitos’”, relató entre frustración y humor.
La creadora de contenido explicó que cedió ante la expectativa estética que percibe en sus redes, donde cada cambio es observado, comentado o cuestionado. “No me delineaba porque no podía y hoy tampoco puedo sin embargo lo hice. ¿Por qué?”, se preguntó. Y ella misma se respondió: “Porque no me banqué el mainstream”.
Sus dichos generaron una fuerte repercusión entre seguidores que se debatieron entre consejos, opiniones y mensajes de apoyo. Aun así, Nati remarcó la contradicción que viven muchas personas atravesando un cambio estético: la búsqueda de aceptación personal mientras las miradas externas siguen marcando el ritmo. “Cuando no te podés delinear, te quedás con esa parte del consejo que dice ‘así te queda como el or…’, y uno se está amigando con algo nuevo”, expresó con sinceridad.
Fiel a su estilo, cerró su reflexión con una cuota de ironía: “Si quieren, sigan comentando. Igual pueden decir ‘te delineaste como el or…’, no cambia nada. Traté de alinearme solo por afuera”.
La historia de Nati Jota vuelve a poner sobre la mesa el rol de las redes sociales en los procesos personales y la presión estética que enfrentan diariamente figuras públicas y usuarios comunes por igual.
Redacción Diario Inclusión










