La tragedia ocurrida en un zoológico del nordeste de Brasil sigue generando conmoción a nivel regional. Gerson de Melo Machado, un joven de 19 años con antecedentes psiquiátricos, murió tras ingresar por la fuerza al recinto de una leona en João Pessoa, estado de Paraíba. Su historia revela un contexto de vulnerabilidad extrema y un seguimiento institucional que no logró evitar el desenlace fatal.
En los días posteriores al hecho, surgieron documentos que detallan la situación legal y médica del joven. Un juez de Brasil había dictaminado en octubre que Machado era inimputable debido a un diagnóstico de esquizofrenia, y consideró insuficiente el tratamiento ambulatorio que recibía. Aunque recomendó su internación, el centro de salud mental al que fue derivado no contaba con modalidad de 24 horas, por lo que continuó su vida con libertad de movimiento pese a los riesgos señalados.
El domingo, y por motivos que aún se investigan, el joven escaló una pared de más de seis metros, superó varias rejas de seguridad e ingresó al recinto donde permanecía la leona. Testigos registraron en video el momento previo al ataque. Personal del Parque Zoobotánico Arruda Câmara intentó intervenir, pero no logró evitar la agresión del animal, que le provocó heridas mortales.
Familiares y allegados sostienen que, desde su infancia, Machado manifestaba una profunda fascinación por los animales salvajes. Esa obsesión, relataron, lo llevó a repetir que soñaba con viajar a África para trabajar como domador. En el entorno también señalan que su historia estuvo marcada por abandono, episodios delictivos vinculados a manipulaciones de terceros y antecedentes psiquiátricos en su madre y su abuelo. En ese marco, su tránsito por instituciones de Brasil fue constante, alternando tratamientos y breves internaciones.
La muerte del joven reabre el debate sobre la capacidad del sistema sanitario para contener a pacientes psiquiátricos con riesgo de descompensación y limitada red familiar. También genera cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad de los zoológicos y la efectividad de los mecanismos preventivos para evitar irrupciones como la que desencadenó esta tragedia.










