Las autoridades impusieron restricciones al tránsito, las clases están canceladas y pidieron a los habitantes intentar no salir de sus casas.

Una drástica reducción del tráfico y el intenso trabajo de los quitanieves marcaban en Nueva York el inicio de la peor tormenta de la temporada invernal que, sin embargo, estaba teniendo un impacto menor al esperado.
En el centro de Manhattan las calles estaban este martes casi vacías, con apenas tráfico y las veredas llenas de nieve, que comenzó a caer esta madrugada tanto en la ciudad, la más poblada de Estados Unidos, como en el resto del noreste del país.
Al trabajo de las máquinas quitanieves se unía el de muchas personas que estaban intentando habilitar las veredas de sus edificios, en medio de una nevada intensa y vientos algo menos fuertes de los previstos inicialmente.
Las autoridades decidieron cancelar la alerta meteorológica por la tormenta de nieve que regía en la ciudad de Nueva York, pero se mantiene en efecto al norte y al oeste de la ciudad.
Según los datos que proporcionó, el 99 % de los vuelos con origen o destino el aeropuerto de LaGuardia habían sido cancelados y en la terminal de JFK, la más importante del estado, la cifra alcanzaba los dos tercios.
Se mantiene en servicio el metro suburbano de Nueva York, que traslada a diario a seis millones de personas, aunque no funciona en los tramos al aire libre, e igualmente opera el servicio de autobuses urbanos.
Todas las escuelas públicas en las ciudades de Nueva York y en Boston están cerradas, y el Gobierno del estado de Nueva York ha pedido que no vaya a trabajar el personal que no sea estrictamente necesario.
Las autoridades impusieron restricciones al tránsito, las clases están canceladas y pidieron a los habitantes intentar no salir de sus casas.

Una drástica reducción del tráfico y el intenso trabajo de los quitanieves marcaban en Nueva York el inicio de la peor tormenta de la temporada invernal que, sin embargo, estaba teniendo un impacto menor al esperado.
En el centro de Manhattan las calles estaban este martes casi vacías, con apenas tráfico y las veredas llenas de nieve, que comenzó a caer esta madrugada tanto en la ciudad, la más poblada de Estados Unidos, como en el resto del noreste del país.
Al trabajo de las máquinas quitanieves se unía el de muchas personas que estaban intentando habilitar las veredas de sus edificios, en medio de una nevada intensa y vientos algo menos fuertes de los previstos inicialmente.
Las autoridades decidieron cancelar la alerta meteorológica por la tormenta de nieve que regía en la ciudad de Nueva York, pero se mantiene en efecto al norte y al oeste de la ciudad.
Según los datos que proporcionó, el 99 % de los vuelos con origen o destino el aeropuerto de LaGuardia habían sido cancelados y en la terminal de JFK, la más importante del estado, la cifra alcanzaba los dos tercios.
Se mantiene en servicio el metro suburbano de Nueva York, que traslada a diario a seis millones de personas, aunque no funciona en los tramos al aire libre, e igualmente opera el servicio de autobuses urbanos.
Todas las escuelas públicas en las ciudades de Nueva York y en Boston están cerradas, y el Gobierno del estado de Nueva York ha pedido que no vaya a trabajar el personal que no sea estrictamente necesario.








