El encuentro reunió a fieles de diversas nacionalidades y culturas, destacándose también la presencia de 680 sacerdotes, religiosos y religiosas, quienes acompañaron espiritualmente a los peregrinos durante las jornadas.
Para recibir a los participantes, se instaló un campamento especial en las cercanías de Roma, que albergó a más de 700 personas, garantizando hospedaje y organización en medio de la masiva convocatoria.
Esta peregrinación, que año tras año crece en número de asistentes, no solo refuerza la dimensión espiritual de los fieles, sino que también reafirma la vocación universal de la Iglesia en su misión de encuentro, fe y comunión entre comunidades de todo el mundo.
Redacción Diario Inclusión