En el marco del análisis de los daños ocasionados por las lluvias, el intendente de La Caldera, Diego Sumbay, advirtió que gran parte de las dificultades que hoy enfrenta el municipio están vinculadas a loteos irregulares y falta de planificación urbana de años anteriores.
El jefe comunal explicó que existen sectores, especialmente en la zona de Cornisa, donde el movimiento de suelo y las construcciones sin controles adecuados incrementan el riesgo de desmoronamientos y alteran el escurrimiento natural del agua.
“Estamos viviendo las consecuencias de una mala planificación urbana de hace 10 o 20 años”, sostuvo Sumbay, quien remarcó que al asumir la gestión se procedió a clausurar accesos irregulares, exigir documentación respaldatoria y crear un registro de loteadores, inexistente hasta entonces en el municipio.
Entre los requisitos exigidos mencionó certificados de no inundabilidad, impacto ambiental, factibilidad de servicios y localización, además de trámites ante organismos provinciales y nacionales.
Sumbay indicó que el municipio realizó denuncias ante Vialidad Nacional, Recursos Hídricos y organismos ambientales por aperturas ilegales de caminos y construcciones en zonas de riesgo, aunque reconoció que muchas veces las clausuras son violadas y las obras continúan.
“No se puede permitir más loteos si no tienen la documentación en regla, porque eso genera problemas a futuro”, enfatizó el intendente, quien insistió en la necesidad de un crecimiento ordenado que contemple servicios, accesos y seguridad para los vecinos.










