La causa por presuntos sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado (GNL) sumó una denuncia explosiva: el perito oficial de la Corte Suprema, Federico Mansbach, declaró que el juez Claudio Bonadio lo presionó para alterar su informe técnico y concluir que existieron irregularidades. El testimonio fue brindado ante el Tribunal Oral Federal N°7.
Según Mansbach, Bonadio exigía una conclusión predeterminada: “Nos dijo que nos limitemos a determinar el sobreprecio que se pagó”, relató el perito, quien se negó a seguir esa línea. Su informe concluyó que no era posible comparar precios por diferencias en mercados y condiciones de compra, contradiciendo el objetivo del magistrado.
La negativa de Mansbach derivó en una denuncia por incumplimiento de deberes de funcionario público, presentada por el propio Bonadio. El perito, con más de mil análisis judiciales en su trayectoria, defendió la rigurosidad técnica de su dictamen y denunció presiones indebidas.
En paralelo, otro perito clave en la causa, David Cohen, será juzgado por falso testimonio. Su informe, que impulsó la acusación original, resultó ser una copia de una monografía estudiantil chilena obtenida de internet. Mansbach aseguró que Cohen “quiso llegar a una conclusión y como no tenía bibliografía fehaciente recurrió a una monografía”.
La trama se complica con la aparición del falso abogado Marcelo D’Alessio, condenado por espionaje ilegal. Durante el gobierno de Mauricio Macri, D’Alessio intentó “rescatar” la causa GNL desviando la acusación hacia supuestas comisiones irregulares en seguros marítimos, aportando documentos internos de ENARSA obtenidos de forma sospechosa.
Paradójicamente, quien tomó declaración a D’Alessio fue Nicolás Codromaz, entonces secretario fiscal y hoy fiscal auxiliar en el juicio de la causa GNL. La acusación actual se sostiene, en parte, sobre los dichos del falso abogado, lo que pone en duda la solidez del proceso.
El caso expone una red de presiones judiciales, peritajes manipulados y vínculos con el aparato de inteligencia ilegal. La figura de Bonadio, fallecido en 2020, reaparece como símbolo de una justicia condicionada por intereses políticos y mediáticos.
La causa GNL, lejos de cerrarse, se convierte en espejo de las prácticas más oscuras del lawfare argentino. La verdad técnica, en este caso, fue la primera víctima.
Redacción Diario Inclusión










