La Casa Rosada acelera su estrategia para garantizar la aprobación de la reforma laboral en el Senado. Diego Santilli, ministro del Interior, será el encargado de recorrer provincias y recibir mandatarios en Buenos Aires con el objetivo de sumar voluntades que permitan alcanzar el quorum reglamentario. El proyecto, bautizado como “Modernización Laboral”, se espera que llegue al recinto en febrero.
El primer paso de Santilli será en Resistencia, Chaco, donde se reunirá con Leandro Zdero, aliado de La Libertad Avanza. El respaldo del chaqueño es clave, ya que cuenta con legisladores propios que podrían inclinar la balanza en favor del oficialismo. Al día siguiente, el ministro recibirá en Casa Rosada al pampeano Sergio Ziliotto, quien ya expresó su rechazo al artículo 191 del proyecto, que modifica el impuesto a las ganancias y recorta la coparticipación.
El miércoles 14 de enero, Santilli viajará a Chubut para acompañar a la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva en el monitoreo de los incendios junto al gobernador Ignacio Torres. La visita tendrá un doble propósito: atender la emergencia y reforzar vínculos políticos con un mandatario que podría aportar votos decisivos en el Senado. La gira concluirá en Mendoza, donde el jueves 15 se reunirá con Alfredo Cornejo, referente radical con influencia en ambas cámaras.
El oficialismo cuenta con 20 senadores propios más el apoyo de Luis Juez, pero necesita al menos 16 voluntades adicionales para habilitar el debate. Los radicales, con 10 bancas, aparecen como actores centrales, aunque mantienen reparos sobre el financiamiento del fondo de cese laboral con recursos de la ANSES. La discusión sobre el artículo 191, que afecta la recaudación provincial, suma resistencia en varios distritos.
En paralelo, otros gobernadores como Ignacio Torres, Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua podrían convertirse en piezas clave para destrabar la negociación. La deuda previsional con Chubut, los gestos hacia Salta y los acuerdos de gobernabilidad con Misiones son parte de la agenda que Santilli deberá administrar con precisión política.
El peronismo también ofrece posibles aliados. Guillermo Andrada, senador catamarqueño cercano a Raúl Jalil, podría acompañar la iniciativa tras recibir beneficios en materia minera para su provincia. En Corrientes, Carlos Espínola aparece como un voto en disputa, condicionado por sus vínculos con el radicalismo local.
La semana de Santilli será un termómetro de las posibilidades reales del Gobierno para avanzar con su proyecto más ambicioso. La reforma laboral no solo enfrenta resistencias técnicas y fiscales, sino que también pone a prueba la capacidad de negociación de un oficialismo que necesita ampliar su base de sustentación en el Congreso.
✍️ Redacción Diario Inclusión










