La caravana libertaria en Corrientes, organizada para respaldar al candidato a gobernador Lisandro Almirón, duró apenas una cuadra. Karina Milei y Martín Menem debieron abandonar el acto en medio de insultos, pancartas acusatorias y un clima de tensión creciente. La escena culminó con ambos dirigentes subiendo apresuradamente a una camioneta oficial, mientras el influencer Iñaki Gutiérrez se enfrentaba con periodistas.
El episodio se suma al reciente fracaso en Lomas de Zamora, donde los libertarios también fueron recibidos con hostilidad. En Corrientes, aunque no hubo agresiones físicas, los carteles con leyendas como “Karina coimera” y “Esta señora roba medicamentos de los discapacitados” marcaron el tono del recibimiento.
La presencia de Karina Milei y Menem se da en medio del escándalo por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde audios filtrados comprometen a funcionarios cercanos. La caravana buscaba mostrar respaldo a Almirón, pero terminó evidenciando el aislamiento político del espacio en la provincia.
Iñaki Gutiérrez, encargado de redes de Milei, protagonizó un cruce con un camarógrafo de América TV, a quien acusó de patear el auto oficial. También increpó a una periodista de La Nación, cuestionando su conocimiento sobre el incidente. “¿Te pensás que porque son periodistas pueden empujar a la gente?”, lanzó en tono desafiante.
La falta de despliegue territorial y el enfrentamiento con medios locales complican la estrategia libertaria en Corrientes. El rechazo popular y la improvisación logística dejaron expuestos a los referentes nacionales, que no lograron completar ni el recorrido previsto.
El acto fue custodiado por personal de Casa Militar, pero ni siquiera eso logró contener el malestar social. Tras los incidentes, los dirigentes se retiraron sin declaraciones, mientras los videos del momento se viralizaban en redes sociales.
La campaña libertaria enfrenta una crisis de legitimidad en el interior del país. Entre escándalos judiciales, repudios callejeros y choques con la prensa, el relato de la “casta” parece volverse contra sus propios protagonistas.
Redacción Diario Inclusión










