La estrategia que permitió destrabar la votación incluyó negociaciones directas con gobernadores y la intervención de una mesa política nacional encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a Diego Santilli y Patricia Bullrich.
En ese marco, se destacan los apoyos de Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones), reconocidos por el oficialismo como aliados desde el inicio. “Sin ellos no hubiésemos podido llevar adelante nuestro programa económico”, admitió un integrante del gabinete en reserva.
El respaldo de estos mandatarios se reflejó no solo en los votos de diputados y senadores provinciales, sino también en la capacidad de articular consensos con legisladores de otras provincias, incluso en distritos con posiciones menos definidas.
La jornada parlamentaria fue considerada un “primer examen” para ordenar demandas y expectativas de los gobernadores. Allí se aprobaron instancias clave: el debate por títulos, el tratamiento general del Presupuesto, el voto sobre el artículo 30 del Título II y el rechazo a girar a comisión el proyecto conocido como “Dólares en el colchón”.
En números, el Presupuesto recibió 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención, mientras que el Título II obtuvo 42 adhesiones, 28 rechazos y dos abstenciones. La Ley de Inocencia Fiscal fue aprobada con 43 votos positivos y 26 negativos, cifras que el oficialismo interpreta como prueba de la colaboración indispensable de sus aliados provinciales.
El resultado también significó el primer triunfo político de Patricia Bullrich como líder de los libertarios, al lograr la aprobación del Presupuesto con apoyos de distintos bloques. Con este escenario, Milei apuesta a ampliar la base de gobernabilidad, apoyado en el respaldo popular de las elecciones legislativas de octubre y en el acompañamiento político y económico de Estados Unidos, factores que considera claves para el éxito electoral en 2027.
✍️Redacción Diario Inclusión










