📱 Violencia digital como respuesta oficialista
La sesión legislativa que aprobó medidas como el aumento de jubilaciones y la emergencia en discapacidad desató una ola de mensajes violentos por parte de influencers libertarios. Daniel Parisini (@GordoDan), Fran Fijap y “El Trumpista” pidieron públicamente “dinamitar el Congreso” y “sacar los tanques a la calle”, en una escalada retórica que pone en jaque la convivencia democrática.
🧨 El discurso del odio como estrategia política
Lejos de ser expresiones aisladas, los mensajes fueron replicados por funcionarios y voceros del Gobierno, que acusan al Congreso de perpetrar un “golpe institucional”. Sin embargo, constitucionalistas advierten que el verdadero intento de ruptura institucional proviene del Ejecutivo, que busca vetar y judicializar leyes legítimamente aprobadas por mayoría parlamentaria.
⚖️ Denuncias penales y apología del delito
La senadora Juliana Di Tullio anunció una denuncia penal contra los autores de los mensajes, respaldada por bloques opositores. Las amenazas, que incluyen videos generados con inteligencia artificial simulando bombardeos al Congreso, configuran delitos graves como apología de la violencia y hostigamiento institucional.
📉 Un modelo económico que se deshilacha
El trasfondo de esta ofensiva es el fracaso del plan económico libertario. Con una inversión extranjera en caída libre, reservas escasas y un ajuste que golpea a los sectores más vulnerables, el Gobierno recurre a la confrontación institucional para evitar que el Congreso avance con medidas que desestabilizan su relato de superávit fiscal.
🧠 La dialéctica del engaño
El oficialismo acusa a la oposición de “romper el equilibrio fiscal”, mientras oculta que el veto presidencial y la judicialización de leyes son maniobras que vulneran la división de poderes. La narrativa del “golpe institucional” se convierte en una cortina de humo para encubrir la debilidad estructural del modelo libertario y su falta de consenso político.
🧭 Democracia en tensión
La reacción oficialista ante una sesión legítima con quórum y mayoría pone en jaque el respeto por la división de poderes. Mientras el Congreso avanza en leyes que buscan aliviar a sectores vulnerables, el Gobierno y su ecosistema digital responden con violencia simbólica y amenazas, en una escalada que preocupa a organismos de derechos humanos y constitucionalistas.
✍️ Redacción Diario Inclusión









