La Unidad Fiscal de Mar del Plata recibió los resultados de los peritajes realizados sobre el cuadro “Retrato de una dama”, denunciado como robado por el régimen nazi en Ámsterdam. El análisis determinó que la obra pertenece al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”.
El estudio estuvo a cargo de los especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes, Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo, quienes descartaron la autoría de Giuseppe Ghislandi, inicialmente atribuida a la pintura. Además, remarcaron que su valor de mercado rondaría los 250.000 euros.
La investigación se inició el 25 de agosto de 2025, tras denuncias de INTERPOL Argentina y la Dirección General de Aduanas. Los organismos alertaron que la obra, parte de la colección de Jacques Goudstikker, se encontraba en una vivienda de Mar del Plata vinculada a descendientes de un exfuncionario nazi.
El 3 de septiembre, el abogado de los sospechosos entregó el cuadro en la sede de la Unidad Fiscal. La pieza quedó bajo resguardo judicial y fue puesta a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que deberá definir su destino final.
En la audiencia de formalización, el fiscal federal Carlos Martínez imputó a la mujer y a su pareja por encubrimiento agravado. Señaló que el delito debía entenderse como conexo a crímenes de lesa humanidad, dada la procedencia de la obra.
El peritaje reveló que el cuadro responde al naturalismo lombardo del siglo XVIII, característico de Ceruti. Los expertos destacaron el detallismo en la representación de los vestidos, rasgo que dignifica modelos no idealizados y que distingue la producción del artista.
La obra tuvo atribuciones cambiantes a lo largo del tiempo. En 1927 fue reconocida como de Ceruti por Roberto Longhi, pero en 1934 y 1936 se exhibió en Ámsterdam como de Ghislandi. Finalmente, en 1982, Mina Gregori la reincorporó al corpus de Ceruti en su catálogo.
El análisis técnico confirmó la autenticidad de la pintura y su pertenencia a la colección saqueada a Goudstikker. La identificación se logró gracias a registros históricos y al archivo fotográfico del Instituto Neerlandés de Historia del Arte, que contenía una imagen coincidente.
Con estos resultados, la investigación continúa en la Unidad Fiscal de Mar del Plata, que extendió el plazo de la pesquisa hasta marzo próximo. El caso abre un nuevo capítulo en la recuperación de obras de arte robadas durante el nazismo y plantea interrogantes sobre su restitución definitiva.
Redacción Diario Inclusión ✍️









