En un operativo realizado en Guaymallén, la Policía Contra el Narcotráfico de Mendoza secuestró 91 kilos de cocaína de alta pureza, valuados en más de 1.300.000 dólares. También se incautaron 80 mil dólares en efectivo, armas de fuego y teléfonos celulares. El procedimiento se concretó tras una investigación iniciada en junio pasado y derivó en la identificación de 31 personas vinculadas a la organización criminal, de las cuales cuatro permanecen prófugas.
La causa está a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal Mendoza, dirigida por la fiscal Patricia Santoni y el auxiliar fiscal Juan Manuel González Bustinze. El operativo se enmarca en una pesquisa que se originó a partir del análisis de un teléfono celular secuestrado en un procedimiento anterior, donde ya se habían encontrado droga, dinero y vehículos.
El dispositivo reveló la existencia de una red criminal con proyección transnacional, integrada principalmente por ciudadanos bolivianos, dedicada al tráfico de cocaína desde Bolivia hacia las provincias de Salta y Mendoza. La droga era enviada en envoltorios amarillos conocidos como “las de Boca” y distribuida en distintos puntos de la provincia.
Las escuchas telefónicas y los informes patrimoniales permitieron identificar células de distribución y vincular a los sospechosos con operaciones financieras irregulares. El juez de Garantías Marcelo Garnica autorizó audiencias unilaterales que habilitaron la investigación sin notificación a los involucrados, además del levantamiento del secreto fiscal y bancario.
En paralelo, tareas de campo y vigilancias confirmaron movimientos sospechosos en tres inmuebles utilizados como residencia, puntos de venta y depósitos de la sustancia. Un informante había advertido sobre la llegada de un cargamento, lo que derivó en el pedido de allanamientos por parte del Ministerio Público Fiscal.
Durante los procedimientos, se hallaron los 91 kilos de cocaína de máxima pureza junto a armas y dinero. En uno de los domicilios, la policía encontró únicamente a una adolescente de 14 años, sin adultos presentes. Los cuatro principales sospechosos que se esperaba detener no fueron localizados y continúan prófugos con orden de captura.
La investigación sigue en curso y se espera que las pruebas recolectadas permitan avanzar en el desmantelamiento de la organización, que según la fiscalía operaba con una estructura compleja y conexiones internacionales para el tráfico de estupefacientes.
Redacción Diario Inclusión ✍️










