En Rosario, trece personas fueron imputadas y quedaron bajo prisión preventiva acusadas de integrar una organización narcocriminal dedicada al tráfico y comercio de cocaína. El operativo, que incluyó 29 allanamientos, permitió el secuestro de 53 kilos de droga, más de 51 millones de pesos, 67 mil dólares, armas de fuego y vehículos. La pesquisa reveló que la red introdujo al mercado 745 kilos de cocaína en apenas dos meses y medio.
La acusación fue formalizada por los fiscales Franco Benetti y Santiago Cruz Alberdi, de la Oficina de Narcocriminalidad de la Unidad Fiscal Rosario, con asistencia de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR). La audiencia se realizó en los tribunales federales de la ciudad ante el juez de Garantías Eduardo Rodríguez Da Cruz, quien dispuso la prisión preventiva hasta abril de 2026.

Según la hipótesis fiscal, la organización traía la droga desde Bolivia y la distribuía en Rosario y localidades vecinas a través de revendedores. Los allanamientos, realizados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, permitieron detener a diez hombres y tres mujeres, además de secuestrar elementos de fraccionamiento, balanzas y teléfonos celulares que serán analizados.
La investigación, que se extendió por once meses, incluyó seguimientos, escuchas y tareas de campo. Los fiscales señalaron que el grupo estaba liderado por A.F.S., señalado como organizador y financista, y por J.F.R. y G.A.G., quienes cumplían roles de distribución y logística. Otros imputados fueron vinculados a tareas de almacenamiento y comercialización al menudeo.
Entre las pruebas reunidas, se destacó un cuaderno con anotaciones que daba cuenta de la recepción de 745 paquetes de cocaína desde agosto, equivalentes a unos 750 kilos de máxima pureza. Los fiscales remarcaron que la estructura funcionaba de manera “aceitada y veloz”, con viajes exprés hacia Bolivia y movimientos de dinero que confirmaban el circuito de abastecimiento.
Además de la droga, se incautaron 13 armas de fuego y 691 municiones, lo que derivó en imputaciones adicionales por tenencia ilegítima de armas contra seis de los acusados. También se dispuso la inhibición general de bienes por 50 millones de pesos y el embargo de siete vehículos, entre ellos un Renault Kwid, un Volkswagen Gol Trend y un Peugeot 508.
La causa expone la magnitud de una red criminal con varios niveles de operación: desde la célula mayorista encargada de abastecer la cocaína, hasta los revendedores que la distribuían en barrios de Rosario y la región. La justicia busca ahora profundizar la investigación para determinar la totalidad de los vínculos y responsabilidades dentro de la organización.
Redacción Diario Inclusión ✍️










