En el marco de la visita del presidente argentino a Estados Unidos, el menú tuvo un toque argentino.

En su primera visita a la Casa Blanca y luego de la reunión entre las delegaciones argentinas y norteamericanas, los asistentes se dirigieron hacia el salón de almuerzos para finalizar el encuentro.
De entrada, comieron agnolotis de limón y ricota y col rizado con morillas y un jamón con sabor a enebro. El plato principal consistía de un Lenguado a la molinera con una salsa preparada con manteca marrón, perejil picado y limón. Además, recurrieron a los gustos argentinos y prepararon chorizos con croquetas de papa.
Posteriormente se ofreció parfait de mocha y trufas, acompañado por un pastel crocante de chocolate.









