La organización estará a cargo de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), quienes reclaman mejoras para el sector. Esta vez, en Plaza de Mayo.
Organizaciones sociales confirmaron su apoyo a la nueva protesta bajo el lema «Lechuga versus palos«, que tiene el objetivo de repartir alrededor de 20 mil kilos de hortalizas.
Los verdurazos y feriazos no sólo se realizarán en la Ciudad de Buenos Aires, sino que también es una modalidad que se replicará en otras ciudades del país.
La Unión de Trabajadores de la Tierra nació en la región de quintas que bordea la ciudad de La Plata, hace diez años, pero sus primeros integrantes fueron jóvenes formados en la militancia barrial durante la crisis del 2001.
La agrupación se define como un sector gremial de productores sin tierra: el 90 por ciento alquila el lugar donde cultiva y reclaman créditos blandos para comprarlos.
Los quinteros de la UTT generan el 60 por ciento de los alimentos frescos que se consumen en los hogares de la CABA, por lo que quieren hacer oír su voz mediante la entrega de hortalizas.
«Se expuso lo más crudo del modelo: hambre y represión», se había quejado el coordinador de la UTT, Nahuel Levaggi, luego del violento desalojo en Plaza Constitución.
En aquella ocasión, el Gobierno de la Ciudad adujo que los quinteros no habían pedido permiso para manifestar.
La organización estará a cargo de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), quienes reclaman mejoras para el sector. Esta vez, en Plaza de Mayo.
Organizaciones sociales confirmaron su apoyo a la nueva protesta bajo el lema «Lechuga versus palos«, que tiene el objetivo de repartir alrededor de 20 mil kilos de hortalizas.
Los verdurazos y feriazos no sólo se realizarán en la Ciudad de Buenos Aires, sino que también es una modalidad que se replicará en otras ciudades del país.
La Unión de Trabajadores de la Tierra nació en la región de quintas que bordea la ciudad de La Plata, hace diez años, pero sus primeros integrantes fueron jóvenes formados en la militancia barrial durante la crisis del 2001.
La agrupación se define como un sector gremial de productores sin tierra: el 90 por ciento alquila el lugar donde cultiva y reclaman créditos blandos para comprarlos.
Los quinteros de la UTT generan el 60 por ciento de los alimentos frescos que se consumen en los hogares de la CABA, por lo que quieren hacer oír su voz mediante la entrega de hortalizas.
«Se expuso lo más crudo del modelo: hambre y represión», se había quejado el coordinador de la UTT, Nahuel Levaggi, luego del violento desalojo en Plaza Constitución.
En aquella ocasión, el Gobierno de la Ciudad adujo que los quinteros no habían pedido permiso para manifestar.