El último mes del año llegó con un nuevo golpe al bolsillo de los automovilistas salteños. Desde este domingo 1° de diciembre entró en vigencia una nueva actualización en los precios de los combustibles, producto de la aplicación parcial de impuestos nacionales que habían sido postergados durante meses.
En distintos puntos de la capital salteña se registraron aumentos que afectan tanto a la nafta como al gasoil, aunque con variaciones según la empresa y el tipo de producto. El ajuste, si bien estaba previsto, vuelve a generar preocupación entre usuarios y sectores vinculados al transporte, que advierten que cada recomposición fiscal repercute directamente en la cadena de costos.
Desde las estaciones de servicio explicaron que la suba responde principalmente a la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), dos componentes que integran el precio final y que el Gobierno nacional está regularizando de forma escalonada.
Con este nuevo ajuste, las pizarras locales quedaron nuevamente reconfiguradas, manteniendo a Salta entre las provincias del norte con valores más altos por litro. Conductores consultados señalaron que los aumentos constantes dificultan la planificación familiar y laboral, especialmente en un contexto de inflación persistente.
El sector del transporte de mercancías y de pasajeros también analiza el impacto del incremento, anticipando posibles revisiones tarifarias si la tendencia alcista continúa.
Así, diciembre inicia con otro incremento que vuelve a poner en la agenda pública el debate sobre la carga impositiva y la necesidad de una política de precios clara y sostenible para un insumo clave en la economía diaria de los salteños.
Redacción Diario Inclusión










