Llegó la Cuaresma con subas superiores al 100 por ciento

Y llegó al Miércoles de Ceniza y, enterrado el Carnaval, muchos salteños se esmeran por comenzar a “portarse bien”.

 El pescado y el zapallo cuestan el doble que el año pasado. Los quesos aumentaron más de la mitad. Solo el choclo se mantiene igual, por ahora.

Según la tradición religiosa, una de las formas de redimirse de los pecados sería abstenerse de comer carne los viernes que faltan hasta Semana Santa que este año será del 28 de marzo y el 3 de abril.

Es ahora cuando comienza a alborotarse el mercado de los pescados, los carros chocleros, zapalleros y los puestos de quesos, que cotizan en bolsa con una incomprobable procedencia de Amblayo.

El Tribuno salió a recorrer los lugares de la ciudad de Salta donde habitualmente se consiguen los mejores precios. En los quioscos y verdulerías de los barrios rige otra lógica y no existen parámetros de precios.

Por ejemplo, un choclo puede costar 40 pesos en un negocio de un barrio de la zona norte de la ciudad. En el Cofruthos, la docena se vende a 200 pesos, es decir, 16 por unidad.

“Por ahora el precio se mantiene como el año pasado. El gran problema es que los puesteros seguimos ganando lo mismo que en 2020, cuando todo cuesta más caro. Nuestros márgenes de ganancias se achican por el aumento del gasoil, de los servicios públicos, de lo que hay que pagarles a los trabajadores. Para dar un ejemplo, en lo peor de la cuarentena teníamos que pagar 1.500 pesos cada vez que entrábamos a Jujuy por los estudios por coronavirus. A eso no lo podíamos volcar al precio porque directamente no vendíamos”, dijo el popular “Palpa”, del puesto del Cofruthos que se dedica exclusivamente a los choclos.

“Ahora estamos vendiendo los choclos criollos blancos, que son buenos y están a precio del año pasado. Pero los mejores son los capia que tienen granos gigantes y marlos flacos. Esos están hoy a 500 pesos la docena”, dijo el “Palpa”. Detalló que a la bolsa de 50 criollos blancos la vende a 800 pesos, unos 16 pesos cada uno.

El zapallo “plomo”, que es cremoso y especial para las humitas, experimentó un aumento del 100 por ciento en la comparación interanual. Se vendía en febrero del año pasado entre 30 y 40 pesos y hoy cotiza entre 70 y 80.

Lo que sucede es que la suba en pesos quizás no es la más significativa en un presupuesto para una “humiteada”, por ejemplo. Sí lo es, en cambio, la suba en el precio de los quesos de cabra y vaca.

Más de un 50 por ciento de aumento, entre cada Miércoles de Ceniza, registró el queso de vaca, que ayer se vendía a 450 pesos el kilo. El año pasado estaba a 200. El queso de cabra estaba a 250 pesos antes de la pandemia y ayer se vendía a 500 el kilo.

Estos son los valores que se encuentran en el mercado de la avenida San Martín, pero pueden ser superiores en otros negocios.

Pescados

Lo que ya subió por encima del 100 por ciento es el sábalo, que el año pasado rondaba los 150 pesos y hoy está a unos 300. La merluza se encontraba en 2020 hasta 250 pesos y hoy se pagan 450 pesos el kilo.

“Lo que tienen los precios del pescado es que están más bajos que los de la carne. En el caso de los mariscos están más caros, pero rinden más. Una bandeja con surtido de mariscos cuesta 490 pesos, pero si están cocinados tipo paella comen tranquilamente 4 personas con posibilidad de repetir”, dijo la encargada de caja de la tradicional pescadería Islas Malvinas.

Los huevos costaban 70 pesos la docena en 2020 y ahora superan los 120. Muchos recuerdan en estos días el viejo cuento que aseguraba que, en Semana Santa, las “gallinas no ponen” y que lo mejor es comprar ahora, antes de que aumenten.

A ese consejo hoy lo repiten todos los comerciantes: cuanto antes se abastezcan las familias es mejor porque nadie sabe hasta dónde llegarán los aumentos y lo más probable es que, mientras más pasen los días, para menos alcanzará el dinero.

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