A nueve años de la sanción de la Ley de Paridad en Salta, la diferencia entre lo que establece la normativa y lo que ocurre en la realidad política sigue siendo profunda. Según el nuevo informe elaborado por Ciudadana Comunicación, la igualdad formal en las listas electorales no se traduce en igualdad efectiva en la ocupación de bancas legislativas.
Aprobada en noviembre de 2016, la Ley 7.955 estableció un esquema de paridad 50/50 e intercalamiento de género en todas las listas provinciales y municipales —con excepción de los cargos unipersonales—. Sin embargo, casi una década después, la estructura legislativa mantiene una composición marcadamente desigual.
Diputados: solo 23% de mujeres y retrocesos en varios departamentos
La Cámara de Diputados cuenta actualmente con 14 mujeres sobre 60 bancas, lo que representa apenas el 23,33%. El dato muestra un retroceso en relación con 2021, cuando la presencia femenina alcanzaba el 32%.
Aunque el número total de diputadas no se redujo, la renovación implicó pérdidas claras: siete bancas que estaban ocupadas por mujeres fueron reemplazadas por varones, especialmente en Chicoana, Anta, Metán y Orán.
La excepción vuelve a ser Capital, que concentra 9 de las 14 diputadas, más de la mitad de toda la representación femenina en la Cámara.
Senadores: 2 mujeres en 23 bancas, el nivel más bajo del país
En la Cámara Alta la situación es aún más crítica. Solo dos mujeres ocupan las 23 bancas del Senado, lo que equivale a un 8,7%. Hasta la última renovación eran tres, pero la senadora de San Carlos, Sonia Magno, no logró continuar en el cargo.
La proporción es extrema: una mujer por cada diez varones. Según el informe, se trata de uno de los niveles más bajos de representación femenina en cámaras altas provinciales de toda la Argentina.
Un mapa político desigual en todo el territorio
El análisis departamental muestra que la desigualdad no solo es numérica, sino también territorial.
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Rosario de Lerma es el único departamento con representación femenina en ambas cámaras.
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Anta cuenta con senadora, pero no diputadas.
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Capital tiene diputadas, pero ninguna senadora.
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En 17 departamentos no hay ninguna mujer ocupando bancas, ni en Diputados ni en Senadores.
El informe concluye que la paridad garantiza igualdad en la oferta electoral, pero no transforma la forma en que los votos se convierten en cargos. En la mayoría de los departamentos, especialmente en el Senado, se elige un único representante. Como las listas son encabezadas mayoritariamente por varones, esa banca casi siempre termina en manos masculinas.
Una lógica similar opera en Diputados cuando los departamentos eligen uno o dos escaños: si el primer lugar de la lista lo ocupa un varón —como ocurre en la mayoría de los casos—, la elección completa queda sin representación femenina.
Una deuda pendiente pese a ser pioneros
Salta sancionó la paridad un año antes que la Nación. Sin embargo, el cumplimiento real de la igualdad sigue siendo una tarea incompleta. El informe de Ciudadana Comunicación reabre el debate sobre la necesidad de revisar los sistemas electorales, los encabezamientos de listas y los mecanismos de acceso a los cargos, para que la paridad no quede solo en la letra de la ley.
Redacción diario inclusión










