El evento, organizado por la tradicional firma consignataria Iván O’Farrell, marcó un antes y un después para los productores chaqueños: lotes de terneros que en el campo se vendían entre $2000 y $2500 el kilo, lograron comercializarse a $3340, lo que representa un incremento cercano al 60%.
Este resultado es fruto del trabajo conjunto entre los productores y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, que desde hace cinco años brinda asistencia técnica en articulación con el INTA. Además, el Gobierno de Salta destinó $1700 millones para fortalecer el sector, de los cuales $1100 millones se aplicaron al remate y el resto se utilizará en la compra de reproductores, con el objetivo de duplicar el rodeo provincial.
“Muy contenta con todo lo que se ha logrado. Esto nos motiva a avanzar en los cambios genéticos para tener mejores crías, sobre todo porque contamos con el aval del Gobierno de Salta, que nos da tranquilidad”, celebró Enriqueta Arenas, productora ganadera de Morillo.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, destacó que “muchos pequeños productores acostumbrados a la subsistencia hoy logran pensar en grande, mejorar su hacienda y participar en remates que aseguran mejores precios y estabilidad a futuro”.
El acompañamiento estatal no solo impacta en lo económico, sino también en lo social. Como señaló Cristina Roseto, de la Asociación de Productores Unión de Rivadavia: “Al principio hay muchas dudas, porque se exige formalizar la actividad, y eso no está culturalmente tan arraigado. Pero poco a poco los productores ven que el esfuerzo vale la pena”.
Este éxito reafirma que la articulación entre Estado y comunidad productiva es el camino para el crecimiento sostenido de la ganadería en el norte salteño.
Redacción Diario Inclusión