🍑 Ingredientes principales
Para esta receta necesitarás 1 kilo de damascos frescos y maduros. Ellos serán la base de la preparación y aportarán ese sabor dulce y ligeramente ácido que caracteriza a esta fruta de verano.
🍋 Toque cítrico
Agrega 20 cc de jugo de limón. Este ingrediente no solo realza el sabor de la mermelada, sino que también ayuda a conservarla por más tiempo, manteniendo su color y frescura.
🌱 Superalimento extra
Incorpora 3 cucharadas de semillas de chía. Además de espesar la preparación de manera natural, aportan fibra, proteínas y ácidos grasos saludables, convirtiendo esta mermelada en una opción más nutritiva.
🔥 Preparación inicial
Lava bien los damascos, ábrelos al medio, retira los carozos y corta en mitades. Colócalos en una cacerola de acero o enlozada junto con el jugo de limón. Cocina a fuego bajo durante una hora, revolviendo con cuchara de madera y pisando con un tenedor hasta lograr una textura de puré.
🥄 Incorporación de la chía
Una vez que el dulce haya tomado punto, retíralo del fuego y añade las semillas de chía. Mezcla bien para que se integren y aporten consistencia.
🥫 Conservación
Coloca la mermelada aún caliente en frascos esterilizados, dejando libre medio centímetro del borde. Limpia bien los bordes, cierra herméticamente y deja enfriar. Etiqueta con nombre y fecha de elaboración. Se conserva en la heladera y también puedes replicar la receta con duraznos.
✍️ Redacción Diario Inclusión










