Shampoo Plusbelle, detergente Magistral, lavavajillas Ace o las galletitas Okebón parecen productos sin relación entre sí. Sin embargo, todas esas marcas —y muchas más— pertenecen hoy a una misma compañía: Dreamco, un gigante del consumo masivo que creció comprando marcas históricas y consolidando una fuerte presencia en las góndolas argentinas.
Según estimaciones citadas por Forbes Argentina, el grupo concentra el 45% del mercado de lavavajillas, el 38% del segmento de shampoo y el 25% en detergentes, y proyecta facturar más de 500 millones de dólares hacia 2030.
Un modelo basado en comprar historia
Aunque Dreamco como nombre es relativamente reciente, el origen del grupo se remonta a fines de los años 90, cuando la estadounidense Dial Corporation desembarcó en Argentina con una estrategia clara: crecer mediante la compra de marcas locales con fuerte arraigo popular.
En 1997 adquirió Nuevo Federal S.A., dueña del histórico jabón Federal, además de Zorro y Limsul, marcas con más de un siglo de historia. Meses después sumó etiquetas tradicionales de la familia Jauró, como Limol y Campos Verdes, consolidando su presencia en el mercado de jabones y detergentes.
El gran salto llegó en el año 2000 con la compra de Plusbelle, una marca nacida en los años 80 que había logrado una fuerte penetración en los sectores populares y que previamente había pasado por manos de Revlon.
Crisis, cambios de dueños y nuevo impulso
La crisis económica de principios de los 2000 golpeó con fuerza al grupo. En 2002, Dial decidió retirarse del país y vendió su operación al fondo Southern Cross, que rebautizó la empresa como The Value Brand, enfocándose en productos de bajo precio.
En 2008, la compañía pasó a manos de la multinacional peruana Alicorp, perteneciente al poderoso grupo Romero. Bajo su control, el grupo retomó la expansión y en 2010 compró Okebón, una marca clásica de galletitas con décadas de presencia en el mercado argentino.
Un año más tarde, Alicorp sumó otras firmas del rubro alimenticio, aunque algunas de esas operaciones terminaron envueltas en conflictos judiciales y cierres de plantas industriales.
El pase interno y el nacimiento de Dreamco
En 2021 se produjo el último gran cambio de mando. Alicorp decidió retirarse del mercado argentino y vendió la compañía a su propio management local mediante un Management Buyout. Así, Jonathan Gershberg, hasta entonces country manager del grupo, se convirtió en el principal accionista.
La empresa adoptó entonces su nombre actual: Dreamco. Junto a Gershberg ingresaron inversores vinculados a los sectores inmobiliario, tecnológico y financiero, consolidando un perfil empresario de bajo perfil público pero alto poder económico.
La compra que terminó de consolidar el poder
El movimiento más fuerte llegó en 2024, cuando Dreamco adquirió a Procter & Gamble marcas icónicas como Ace, Ariel y Magistral, reforzando su dominio en el negocio de productos de limpieza y lavado.
Con esta operación, el grupo profundizó la concentración en un mercado clave para el consumo cotidiano, en un contexto de caída del poder adquisitivo y fuerte sensibilidad a los precios.
Un actor clave, lejos del foco público
Hoy, Dreamco opera cuatro plantas industriales en el país y anunció inversiones por 10 millones de dólares para ampliar su capacidad productiva. Aunque su nombre sigue siendo desconocido para gran parte de la población, sus productos forman parte de la vida diaria de millones de argentinos.
Un verdadero gigante silencioso, construido a partir de marcas con historia, memoria colectiva y presencia permanente en las góndolas.
Redacción: Diario Inclusión.










