La mañana en Tartagal amaneció nuevamente marcada por el conflicto social. Miembros de diversas cooperativas se apostaron en la puerta que da al canchón de la Municipalidad, ubicada en calle Belgrano esquina San Martín, donde se registró una fuerte presencia policial tanto en el ingreso principal como sobre las esquinas aledañas.
El acceso a las oficinas de Rentas permaneció cerrado, impidiendo el paso de vecinos y trabajadores municipales. Según denunciaron los manifestantes, esta medida responde al conflicto que se intensificó desde el viernes, cuando fuerzas policiales —a cargo del jefe de la Comisaría Cuarta— desalojaron de forma compulsiva a los cooperativistas que permanecían en el ingreso.
Los trabajadores aseguran que su protesta se debe al atraso en los pagos de obras y al incumplimiento en el inicio de otras, compromisos que elevaron incluso hasta la ciudad de Salta, donde realizaron un acampe de dos días frente al Centro Cívico Grand Bourg la semana pasada.
La palabra de los referentes: “Estamos esperando, pero no nos atienden”
Cristian Fernández, uno de los voceros de las cooperativas, explicó que el municipio se había comprometido a recibirlos a las 9.30 de la mañana. Sin embargo, llegada esa hora —y ya pasadas las 10.30—, ningún funcionario se había presentado para dialogar.
“Si no nos atienden vamos a tener que tomar otras medidas. No es una amenaza, pero ya no podemos seguir así”, expresó Fernández.
El referente enfatizó que las cooperativas buscan una salida pacífica y apuntó a la falta de claridad por parte de las autoridades.
Cruce de versiones entre el municipio y la Provincia
Uno de los puntos que más alimenta el malestar es la contradicción entre lo expresado por funcionarios municipales y autoridades provinciales sobre el destino de los fondos.
Fernández detalló que el jueves fueron atendidos de manera informal por el contador Paz, secretario de Hacienda municipal, quien les informó que los pagos no se concretarían hasta después del 12 de diciembre. Según explicó, esa supuesta decisión “era un acuerdo entre el ministro y el intendente”.
Sin embargo, al comunicarse con el secretario del ministro provincial, Fernández recibió una versión totalmente opuesta:
“Me dijeron que nunca existió tal acuerdo. La Provincia ya depositó los fondos y ese dinero debía ser transferido a las cooperativas, tal como se había pactado cuando estuvimos en Salta. Ellos cumplieron; acá no”.
La falta de coincidencia entre ambas partes alimenta la desconfianza y profundiza la protesta, que ya generó debates intensos en redes sociales y mantiene un clima de tensión en la ciudad.
Una protesta que no cede
Los cooperativistas aseguran que permanecerán en el lugar hasta obtener una respuesta concreta. Mientras tanto, las puertas del municipio continúan cerradas y el despliegue policial se mantiene firme en los accesos.
El conflicto no solo obstaculiza el funcionamiento de diversas dependencias municipales, sino que también genera preocupación entre los vecinos, que observan cómo se endurece un reclamo que lleva semanas sin encontrar una salida.
Las cooperativas insisten en que el municipio debe cumplir con los compromisos acordados y advierten que, de no producirse avances, podrían profundizar las medidas de fuerza en los próximos días.
Redacción: Diario Inclusión.













