La crisis laboral que golpea al departamento San Martín volvió a manifestarse este martes cuando un numeroso grupo de trabajadores desocupados se concentró a la vera de la Ruta Nacional 34, en el acceso al Cementerio de General Mosconi. La protesta, organizada por una bolsa de trabajo que nuclea a vecinos de Mosconi, Tartagal y zonas rurales cercanas, busca visibilizar la falta de oportunidades en un sector históricamente vinculado al gas y al petróleo.
Los manifestantes instalaron pancartas, conos de señalización y un pequeño control para alertar a los conductores, sin llegar a cortar la circulación. La presencia de Gendarmería Nacional garantizó la seguridad durante la jornada, tras la presentación de un acta formal realizada por los trabajadores.
“Nos dejaron sin empleo y sin respuestas”: la voz de los manifestantes
Sebastián Mone, uno de los voceros de la movilización, explicó que la situación de desocupación se profundizó a comienzos de este año y que, a pesar de contar con amplia experiencia y equipamiento propio, no han logrado reincorporarse a trabajos vinculados a obras públicas o proyectos productivos.

“Tenemos herramientas, equipos de perforación y gente capacitada, pero estamos parados. Nos dejaron sin trabajo y no hemos tenido respuestas de ningún nivel del Estado”, afirmó. Según señaló, en nota formal comunicaron su situación a autoridades municipales, provinciales y nacionales, pero no lograron obtener diálogo ni propuestas concretas.
Mone también cuestionó que en los proyectos mineros y energéticos que se desarrollan en la zona se contrate mano de obra proveniente del interior e incluso de otras provincias, dejando afuera a quienes siempre dependieron de estas actividades: “Somos trabajadores del territorio y sabemos hacer bien nuestro trabajo. Pero se nos pasa por alto”.
Organización, presencia y pedidos claros
La convocatoria, que reunió a desocupados de Tartagal, Mosconi y parajes cercanos, se mantuvo en todo momento en un marco de paz y organización. Los trabajadores remarcaron que su objetivo no es generar conflictos, sino que se acerque algún funcionario con capacidad de gestionar soluciones.
“Hicimos todo como manda la ley: notas, avisos, presentación del acta ante Gendarmería. Ahora queremos hablar con alguien que dé respuestas. Estamos dispuestos a trabajar mañana mismo si nos dan la oportunidad”, sostuvieron.
El trasfondo: una región atravesada por la desocupación estructural
El departamento San Martín arrastra desde hace años una problemática profunda: la caída de la actividad hidrocarburífera tradicional y el lento avance de nuevos proyectos productivos generaron un contexto de inestabilidad laboral constante.
Pese a la presencia de grandes empresas petroleras y gasíferas, los trabajadores denuncian que las fuentes de empleo no alcanzan para absorber a la población local y que, en muchos casos, la contratación se realiza fuera de la región. Este escenario volvió a encender tensiones en un territorio donde las protestas por trabajo forman parte de una larga historia social.
Las pancartas que acompañaron la jornada expresaron esa identidad colectiva y ese reclamo histórico. Frases como “Departamento San Martín presente en la lucha”, “Recuperemos nuestra bandera” y “Trabajo para los trabajadores del Norte Salteño” sintetizaron el pedido principal.
A la espera de una respuesta oficial
Los desocupados anticiparon que continuarán apostados a la vera de la ruta hasta obtener una instancia real de diálogo con autoridades del Gobierno. Recalcaron que el reclamo no tiene filiación política ni partidaria, sino que responde a una urgencia básica: poder trabajar y llevar el sustento a sus familias.
“Estamos acá porque necesitamos llevar el pan a nuestras casas. No queremos más que eso: trabajo y participación en las obras que se hacen en nuestra propia tierra”, concluyeron.
Redacción: Diario Inclusión.













