Luego del conflicto que se produjo el viernes en el interior del municipio de Tartagal —donde integrantes de cooperativas fueron desalojados por Infantería mientras reclamaban el pago de un adelanto de obras—, este lunes se concretó una reunión clave entre Cristian Fernández, representante de la cooperativa que lleva su apellido, y autoridades comunales.
Fernández confirmó que se reunió con el contador municipal Mario Paz y con la arquitecta Guayán, quienes se comprometieron a regularizar el pago pendiente a partir del próximo 12 de diciembre. Según relató, durante el encuentro los funcionarios reconocieron lo sucedido el viernes y pidieron disculpas por el trato recibido.
Críticas directas al secretario de Gobierno
El referente cooperativista apuntó con dureza contra el secretario de Gobierno, Ernesto Reston, a quien responsabilizó por la escalada del conflicto debido a la falta de comunicación y a sus declaraciones públicas.
“Reston es un soberbio, una persona no grata”, expresó Fernández.
También afirmó que el funcionario “miente, cataloga de agresivos y violentos a quienes hacemos las obras” y que su comportamiento demuestra “falta de diálogo y falta de humildad”.
Según sostuvo, mientras el municipio cuestiona a las cooperativas, son justamente sus trabajadores quienes “realizan las obras en las que luego los funcionarios se sacan fotos en las inauguraciones”.
“Si hubiera diálogo, nada de esto habría pasado”
Fernández insistió en que el conflicto del viernes —que incluyó forcejeos y un fuerte operativo de Infantería para desalojar a los manifestantes— pudo evitarse si desde el municipio hubiese existido una comunicación previa.
“Era tan simple como levantar el teléfono y avisarme una hora para reunirnos. Eso hubiera evitado todo”, manifestó.
Además, sostuvo que la ausencia de diálogo se suma a la desesperación de los trabajadores, quienes reclamaban el adelanto de obras para poder afrontar gastos familiares de fin de año.
Molestia por las acusaciones públicas
El cooperativista expresó su enojo por las declaraciones de Reston en redes sociales y en algunos medios, donde —según afirmó— se acusó a las cooperativas de ser violentas, conflictivas e incumplidoras de obras.
“Es una burla lo que dice. Invitó a todos a ver la calidad de las obras que hacemos y que terminamos”, señaló.
También cuestionó el discurso que asocia a los trabajadores con el término “piqueteros”, asegurando que detrás de cada persona hay familias con necesidades urgentes.
Retiro pacífico y expectativa de cumplimiento
Tras llegar a un acuerdo con los funcionarios municipales, Fernández anunció que las cooperativas se retiraron del lugar y quedarán a la espera de que la comuna cumpla con el compromiso de pago.
“Llegamos a un acuerdo y nos vamos tranquilos. Queremos dialogar, no pelear”, aseguró.
Sin embargo, remarcó que lo sucedido dejó en evidencia la falta de gestión política orientada al diálogo y a la contención social:
“La paz se termina cuando hay hambre. Y aquí hay familias enteras esperando”.
Redacción: Diario Inclusión.













