El estado de abandono del templete ubicado sobre el boulevard de avenida Mosconi y Juan Manuel de Rosas quedó expuesto tras el testimonio de Don Justiniano, quien no dudó en señalar la falta de presencia municipal en un espacio público que debería ser mantenido por el Estado local.
“Lo hacemos nosotros, lo limpiamos todo. Yo también limpio, toda esa mugre que está allá la limpié yo”, expresó el vecino, dejando en claro que las tareas básicas de limpieza no son realizadas por el Municipio de Tartagal, sino por quienes viven en la zona.

Según relató, la basura acumulada no es producto de un solo día: “La basura está acumulada de hace días, no es de un día”, afirmó, evidenciando la falta de recolección y control en un sector céntrico y transitado de la ciudad.
Un espacio público sin control municipal
Don Justiniano también remarcó una contradicción que expone la falta de compromiso del Municipio. Explicó que, al tratarse de un espacio público, cuando quiso realizar trabajos debió pedir autorización formal.
“Yo tuve que hacer un permiso para poder hacer, porque no se podía hacer. Eso le corresponde a la Municipalidad”, señaló, cuestionando que el Estado exija trámites, pero no cumpla con su obligación de mantener el lugar en condiciones.
A pesar de ello, sostuvo que los vecinos continúan ocupándose del templete “en lo poco que podemos”, para evitar que el abandono sea aún mayor.
Iluminación deficiente e inseguridad
Otro de los reclamos centrales apunta a la falta de iluminación adecuada. Don Justiniano fue contundente al describir la situación: “No hay luz”, dijo, y explicó que las luminarias actuales no cumplen su función.
“Estos focos no me gustan, no alumbran bien. Antes teníamos el foco común, no alumbraba hasta el fondo, pero era mejor que esto”, afirmó, señalando que la iluminación actual deja amplias zonas en penumbras.
La falta de luz no es solo una molestia, sino un riesgo concreto. “Los chicos salen al colegio a las siete menos veinte, todos van al colectivo, y ahí les quieren quitar el celular”, relató, vinculando directamente la ausencia de iluminación con situaciones de inseguridad.
“Esto no me corresponde, pero alguien tiene que hacerlo”
Lejos de buscar conflicto, Don Justiniano dejó en claro que su reclamo apunta a la convivencia y al cuidado comunitario, aunque subrayó que no debería recaer sobre los vecinos.
“Tal vez no me corresponde, pero alguien tiene que hacerlo”, expresó, y agregó: “Esto lo mantenemos nosotros, mientras no nos tiren la mugre en la esquina”.
También señaló que, si bien la Municipalidad pasa ocasionalmente por la zona, el problema de fondo persiste: la falta de un mantenimiento sostenido y responsable del espacio público.
Una realidad que se repite en Tartagal
El abandono del templete en avenida Mosconi y Juan Manuel de Rosas no es un hecho aislado. En distintos barrios de Tartagal, vecinos denuncian situaciones similares: basura acumulada, espacios públicos deteriorados, iluminación deficiente y un Municipio que aparece poco y tarde.

El testimonio de Don Justiniano vuelve a poner en evidencia una realidad que se repite en la ciudad: mientras el Municipio cobra tasas y regula el uso del espacio público, son los vecinos quienes terminan asumiendo tareas que corresponden al Estado. Un reclamo que interpela directamente a las autoridades municipales y deja una pregunta abierta: ¿hasta cuándo serán los vecinos quienes deban hacerse cargo del abandono oficial?
Redacción: Diario Inclusión.













