La actual capilla está en el barrio desde hace 26 años. El padre Carmelo Illesca estará al frente de la nueva parroquia
Los vecinos que residen en la zona sudeste de la ciudad recibieron una excelente noticia y es que a partir de mayo la capilla del barrio Nueva Esperanza pasará a ser la Parroquia Diocesana Santa Rosa de Lima.
La confirmación a los vecinos de Nueva Esperanza, Cherenta y otros barrios y comunidades que se levantaron en los alrededores y que conforman unos 10.000 habitantes les llegará en estos días de parte del obispo de la Diócesis de Orán, Monseñor Gustavo Zanchetta, quien designó al frente de la nueva parroquia al padre Carmelo Illesca, sacerdote que se desempeñaba en Dragones y que a partir del mes de mayo comenzará su tarea pastoral.
La capilla de Nueva Esperanza tiene casi los mismos años del barrio donde se erigió hace 26 años. En todo este tiempo el templo se amplió, se remodeló y se le puso más seguridad.
María Luisa Romero es vecina de Nueva Esperanza, trabaja junto a un grupo de fieles católicos en la capilla desde prácticamente su creación y como sus vecinos, ya recibió la buena nueva aunque todavía en forma extraoficial.
«Todavía no vino el padre Fernando Páez de la parroquia La Santa Cruz a confirmarnos pero seguramente lo hará en la misa; es motivo para celebrar porque hace muchos años que trabajamos con ese objetivo», expresó.
María Luisa como los vecinos son conscientes que «la nueva parroquia no cuenta con una casa donde el nuevo sacerdote pueda vivir pero tenemos un buen espacio para construir habitaciones, y además tenemos en proyecto la construcción de aulas en el patio de adelante de la parroquia para que allí tomen las clases los chicos que deben hacer la comunión, la confirmación y la catequesis. Para hacer realidad ese proyecto necesitamos de todas las manos unidas. Esta zona de Tartagal hace mucho que dejó de ser solo el barrio Nueva Esperanza, es cada día más grande, con más niños y adolescentes que necesitan volver a la iglesia», reflexionó María Luisa y agregó que «el hecho de que pase a ser una parroquia implica que tendrá su cura párroco, que las actividades se pueden realizar durante toda la semana y que no solo los días domingos vamos a celebrar la misa. Es muy importante que todos los vecinos tengamos una activa participación pero sobre todo que sumemos a toda la familia en acciones y en obras que contribuyan a la convivencia, al respeto y al cariño entre los mismos vecinos, algo que tanto necesitamos».
El comunicado del obispo
El obispo de la Diócesis de Orán, Gustavo Zanchetta, en una carta enviada a toda la feligresía católica expresó que «quiero anunciarles con alegría que luego de un profundo discernimiento y escuchando a muchos hermanos, recorriendo nuestro vasto territorio diocesano y percibiendo la necesidad de afianzar nuestra presencia eclesial, he decidido erigir como parroquia a la comunidad de Santa Rosa de Lima, en Nueva Esperanza, desmembrando la nueva jurisdicción de la parroquia de La Santa Cruz».
Monseñor Zanchetta en ese mismo comunicado remarcó que la decisión se tomó «por la madurez alcanzada por esa comunidad, confiando además en el compromiso y esfuerzo de la buena gente que hace muchos años viene trabajando para construir el templo. Quiero comunicarles, además, que he designado como primer pastor al presbítero Carmelo Illesca quien con toda generosidad ha aceptado dejar su misión en la parroquia de Dragones».
«Como signo de comunión sacerdotal, el padre Carmelo residirá en la casa parroquial de La Santa Cruz junto con (el párroco) el padre Fernando Páez y así ambos sacerdotes llevarán adelante su tarea pastoral en profunda comunión».













