Esta infraestructura permitirá garantizar agua potable de calidad a más de 2.700 familias de los barrios 9 de Julio, Belgrano, Vitiche, 80 Viviendas, 350 Viviendas y asentamientos cercanos.
El proyecto, que tiene un plazo de ejecución de nueve meses, contempla la construcción de una cisterna de bombeo en el barrio 9 de Julio, una cisterna alta en el camino a San Roquito y un acueducto que conectará la cisterna de Villa Güemes con las redes distribuidoras del 9 de Julio en puntos estratégicos. También incluye una cañería de impulsión hacia la cisterna alta y una cañería de distribución que abastecerá directamente a la comunidad de Vitiche, asegurando presión, continuidad y calidad en el servicio.
El intendente Hernández Berni destacó que la obra es un acto de justicia social:
“Esta obra es mucho más que cañerías y cisternas. Es la respuesta a una necesidad básica postergada durante décadas. Creemos en un Estado presente y eficiente que transforma la realidad con hechos concretos. A pesar de la crisis nacional, seguimos trabajando porque la obra pública es motor de empleo, reactivación e inclusión”.
Por su parte, Nacho Jarsun, presidente de Aguas del Norte, subrayó:
“El agua potable no es un privilegio, es un derecho. Con obras como esta demostramos que gobernar es estar cerca de los que más necesitan y que Salta crece de manera equitativa, llegando a cada rincón de la provincia”.
Con el Acueducto Vitiche, Tartagal da un paso fundamental hacia la ampliación de su infraestructura estratégica, reafirmando que la obra pública es sinónimo de desarrollo y dignidad para la gente.
Redacción Diario Inclusión