El episodio ocurrió alrededor de las 20:51 horas en pleno centro de General Enrique Mosconi, cuando un poste de madera visiblemente podrido cayó sobre un automóvil estacionado, provocando importantes daños materiales. El vehículo se encontraba correctamente ubicado sobre la vereda, en una zona comercial y de alto tránsito peatonal, lo que incrementa la gravedad del hecho.
El impacto fue tal que la base del poste se rompió completamente, dejando cables colgando y obligando a un operativo de emergencia. Bomberos Voluntarios y personal de Tránsito Municipal debieron cortar la circulación vehicular, mientras se evaluaba el riesgo eléctrico, ya que no estaba claro inicialmente si el poste pertenecía al alumbrado público u otra empresa prestataria.
Dos postes caídos y un barrio en alerta
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la caída del primer poste provocó que un segundo poste también terminara desplomándose, dejando en evidencia el estado generalizado de deterioro de la infraestructura en la zona. Vecinos del lugar alertaron además sobre otros postes a punto de caer, una situación que genera temor constante entre quienes transitan diariamente por el sector.
Durante el operativo, se pudo observar que los postes presentan un avanzado estado de pudrición en su base, una condición que —según vecinos — se repite en distintos barrios como Belgrano, San Roque, 20 de Febrero e incluso en localidades cercanas como Vespucio.
La palabra de la damnificada: “Esto se podría haber evitado”
La propietaria del automóvil afectado relató que minutos antes del incidente se había retirado del lugar junto a su madre y su sobrino, lo que evitó una posible tragedia. “Si ellos hubieran estado atrás, los vidrios les caían encima”, expresó visiblemente conmocionada.
La mujer confirmó que realizará la denuncia correspondiente, remarcando que el poste estaba “totalmente podrido” y que este tipo de situaciones no pueden seguir ocurriendo en la vía pública. “Alguien tiene que hacerse responsable”, sostuvo.
La responsabilidad que el municipio no puede eludir
Más allá de qué empresa sea la propietaria formal del poste, el hecho deja al descubierto una cuestión central: el municipio de General Enrique Mosconi cobra una tasa por los postes instalados en veredas y espacios públicos, lo que implica una obligación indelegable de supervisión, control y mantenimiento.
La falta de inspecciones periódicas, el abandono de estructuras visiblemente deterioradas y la ausencia de acciones preventivas configuran una grave omisión del Estado municipal, que no puede escudarse en las empresas prestatarias cuando la seguridad de vecinos y transeúntes está en juego.
Un problema estructural que sigue sin respuestas
Este episodio se suma a una larga lista de advertencias públicas, informes periodísticos y reclamos vecinales que vienen señalando desde hace tiempo el mal estado de los postes de madera en Mosconi. La caída registrada no fue un accidente imprevisible, sino la consecuencia directa de años de desidia, falta de control y ausencia de políticas de mantenimiento urbano.
Que no haya víctimas es, en este caso, una cuestión de azar. Pero la pregunta sigue abierta: ¿qué está esperando el municipio para actuar antes de que ocurra una tragedia irreversible?
Redacción: Diario Inclusión.










