El Ministerio de Salud difundió cifras oficiales que revelan la magnitud de los intentos de suicidio en el país, especialmente entre adolescentes y jóvenes menores de 25 años. El registro, implementado en el marco de la Ley Nº 27.130 de Prevención del Suicidio, muestra que entre abril de 2023 y octubre de 2025 se contabilizaron 22.249 intentos, de los cuales 1.218 tuvieron resultado fatal.
El informe destaca que las mujeres concentran el 61% de los intentos, aunque la mortalidad es cinco veces menor que en los varones. En cambio, los hombres presentan un índice de letalidad del 10,8%, frente al 2,1% de las mujeres. La franja más crítica se ubica entre los 15 y 19 años, con una tasa de 124 casos cada 100.000 habitantes, seguida por los jóvenes de 20 a 24 años.
El Programa de Abordaje Integral de la Problemática del Suicidio, creado en 2022, identificó factores comunes en los antecedentes de quienes intentan quitarse la vida: un 20% presenta diagnósticos previos de salud mental y más del 25% registra consumo problemático de alcohol y cocaína. En paralelo, la ONG Centro de Asistencia al Suicida (CAS) sostiene líneas de ayuda anónima y confidencial.
En el Congreso, distintos proyectos buscan ampliar la cobertura de salud mental. La salteña Pamela Calletti propuso “Salud Mental 2.0”, un programa de asistencia psicológica digital gratuita, con talleres comunitarios y capacitaciones en bienestar emocional, especialmente para zonas rurales o con escasa oferta profesional.
Las diputadas Marcela Campagnoli y Eugenia Alianiello impulsaron un Plan Nacional de Prevención del Suicidio, que incluye campañas de concientización, incorporación de contenidos en carreras de psicología y la institucionalización de una línea telefónica nacional de atención bajo el Ministerio de Salud.
Por su parte, la chaqueña Marilú Quiróz planteó la creación de un Programa Nacional de Salud Mental Escolar, con especialistas en cada establecimiento educativo y contenidos específicos en la currícula para fortalecer la prevención desde la infancia.
En el Senado también se presentaron iniciativas: Natalia Gadano propuso un programa permanente de abordaje integral en escuelas, mientras Beatriz Ávila presentó un proyecto de ley de Prevención del Suicidio por Acoso Escolar, que prevé cobertura de psicoterapia breve y campañas anuales de prevención dirigidas a adolescentes.
La discusión legislativa se retomará en febrero, con el desafío de alcanzar consensos en torno a una problemática que, según los datos oficiales, golpea con mayor fuerza a las adolescentes mujeres y a los jóvenes en general, y que exige respuestas urgentes desde el Estado y la sociedad.
✍️Redacción Diario Inclusión










