Integrantes de una comunidad indígena realizaron un corte de ruta para reclamar la urgente provisión de agua potable, denunciando que hace dos semanas no reciben el servicio del aguatero y que las autoridades municipales y de Asuntos Indígenas “no dan ninguna solución”. La protesta se desarrolló con presencia de Gendarmería Nacional, que pidió a los vecinos ubicarse al costado del camino como medida de seguridad.
“Hace dos semanas que no sale una gota de agua”
Los pobladores contaron que el problema no es nuevo. Afirman que desde hace años el suministro es irregular, pero que en las últimas semanas la situación se volvió insostenible.
“Hace dos semanas que estamos sin agua. Vamos a pedir a comunidades amigas porque acá no sale nada”, relató una de las vecinas que participó del reclamo. Explicó que, aunque en ocasiones envían un camión aguatero, la unidad llega con la manguera rota o sin el equipamiento adecuado, y muchas veces deja agua solo para unos pocos hogares.
A esto se suma que, según denuncian, el agua que llega “no es adecuada para consumo” y provoca problemas de salud, afectando tanto a niños como a adultos mayores.
Acusan al municipio de retirar el aguatero
Los vecinos señalaron directamente a funcionarios municipales y de Asuntos Indígenas. “Ellos nos sacaron el aguatero. No nos están mandando nada”, reclamaron.
Indicaron que hace una semana presentaron una nota formal en el municipio y que tienen otra escrita, pero no recibieron ninguna respuesta. Tampoco —afirman— se acercó ningún funcionario al lugar para dialogar.
Esperan compromisos firmados
La comunidad relató que Gendarmería les informó que un representante de Asuntos Indígenas, identificado como el señor Hoyo, iba a acercarse para acordar soluciones y establecer por escrito un esquema de distribución de agua tres veces por semana. Sin embargo, hasta el momento no existe ningún acta firmada.
“Queremos que vengan, que se sienten con nosotros y nos den un acta. Necesitamos estar tranquilos y confiados”, expresaron.
Vulnerabilidad extrema: niños, adultos mayores y familias sin recursos
Durante la cobertura, una vecina contó el caso de su hijo con discapacidad, quien tiene retraso madurativo y requiere hidratación constante. La falta de agua lo expone a descompensaciones. “Con este calor empieza a transpirar y se deshidrata. Tengo que llevarlo al hospital para que le pongan suero”, explicó.
Otra mujer relató que vive con su madre, quien padece diabetes, y que solo cuentan con un pequeño recipiente de agua. “Nos cruzamos a pedir cuando no tenemos. No alcanza para nada”, señaló.
Un reclamo que se repite sin respuestas
Los habitantes sostienen que el intendente lleva años de gestión sin resolver el problema del agua y que deben recurrir a medidas extremas, como cortar la ruta, para ser escuchados.
“¿Tuvimos que cortar la ruta para que traigan agua?”, se preguntó una de las mujeres, mientras mostraba los pocos tachos que lograron llenar tras el arribo de un camión durante la protesta.
La comunidad continúa a la espera de un compromiso oficial que garantice un suministro regular y apto para consumo, mientras la crisis hídrica expone la precariedad con la que viven decenas de familias.
Redacción: Diario Inclusión.













