El panorama de la ciberseguridad en 2026 se presenta más complejo que nunca. Fabio Assolini, director del equipo global de investigación de Kaspersky para América Latina, alertó que las principales preocupaciones giran en torno al uso de WhatsApp como canal de distribución de malware, la proliferación de videos falsos creados con IA y el avance de ciberataques de origen chino.
WhatsApp se ha convertido en un terreno fértil para los ciberdelincuentes. La falta de filtros efectivos en el intercambio de archivos facilita la propagación de troyanos bancarios y otros programas maliciosos. Según Assolini, esta vulnerabilidad afecta tanto a usuarios comunes como a figuras públicas, generando riesgos de espionaje y manipulación política.
La inteligencia artificial, por su parte, potencia campañas de phishing y deepfakes cada vez más realistas. Los hackers ya utilizan audios y videos falsos para suplantar identidades y engañar a víctimas con fines financieros. Además, se detectó una nueva generación de malware adaptativo, capaz de modificar su comportamiento en tiempo real para evadir defensas tradicionales.
Uno de los escenarios más preocupantes es el uso de deepfakes en procesos de selección laboral remotos. Empresas han contratado, sin saberlo, a criminales que utilizaron identidades falsas generadas con IA, lo que derivó en filtraciones de información interna. Este fenómeno también pone en jaque los sistemas de autenticación biométrica, como el reconocimiento facial en bancos y dispositivos móviles.
Desde 2024, los grupos de ciberataque de habla china expandieron sus operaciones hacia América Latina, con foco en el robo de datos financieros y tarjetas de crédito. Países como Perú, Ecuador y Colombia ya registraron ataques masivos vía SMS, aprovechando vulnerabilidades en telecomunicaciones y la falta de bloqueos efectivos.
Finalmente, el auge de los pagos digitales y el uso del smartphone como billetera electrónica amplían la superficie de ataque. Tecnologías como NFC, utilizadas para pagos sin contacto, se perfilan como un blanco atractivo para el malware especializado. Los expertos recomiendan medidas básicas de prevención: desactivar el NFC cuando no se use, reforzar la seguridad de los dispositivos y mantener una actitud crítica frente a mensajes inesperados.
✍️Redacción Diario Inclusión










